9 de julio de 2016. La tarde del día grande de las fiestas .

La Vaquilla acababa de comenzar, sonó el campanico en el Ayuntamiento y una marea humana inundó de alegría la ciudad cuando un mozo se encaramó en la columna que sostiene al torico, símbolo de la capital, y le colocó el pañuelo. Se abrían días de una fiesta irrefrenable.

Muy cerca de ahí, en la habitación 30 del hotel Cristina, en penuria y en un silencio pleno de ilusiones, se vestía de luces un segoviano de 29 años, que había llegado unas horas antes a Teruel .Víctor Barrio tomó la alternativa en Las Ventas el 8 de abril de 2012 en una tarde en la que se guardó un minuto de silencio en homenaje a Juan Belmonte, para conmemorar el cincuenta aniversario de su muerte. Luchaba por abrirse paso.

La de Teruel, cuatro años después del doctorado, iba a ser su tercera corrida de la temporada. Valdemorillo, Madrid en San Isidro y Teruel.Noticia relacionada general No No Feria de Burgos El cartel de banderilleros o el peligro de caer en la rutina Ángel González AbadEl empresario del coso turolense, Alberto García, era también apoderado de Barrio y su inclusión en la feria quería ser un punto de inflexión en su carrera, una tarde para tomar impulso.

Se anunciaba un desafío ganadero con dos divisas de encaste santacoloma, la de Ana Romero y la aragonesa de Los Maños. El cartel lo completaban Curro Díaz y Morenito de Aranda.Cuando pasaban unos minutos de las ocho de la tarde todo se truncó, la fiesta se apagó, la música se silenció.

El toro Lorenzo, de la ganadería de Los Maños alcanzó a Víctor Barrio y lo dejó inerme en el ruedo. A las 20 horas y 25 minutos, la doctora Ana Utrillas firmaba el parte facultativo que certificaba la muerte del torero.

La plaza quedó sumida en un shock, los toreros entre la incredulidad y un sudor helado que les azotaba el alma.A partir de ahí una ciudad volcada con la familia del diestro. La terrible noche en el tanatorio.

El traslado a su Sepúlveda, la multitudinaria despedida. El cariño de sus paisanos, de todo el mundo del toro.

Los homenajes, la corrida del 4 de septiembre en Valladolid con Morante, José Tomás, El Juli, Talavante, Manzanares y Padilla, y el primer aniversario en la plaza de Teruel.Fue un día de intensas emociones. La capital turolense de nuevo volcada con la familia en el recuerdo al torero, con la alcaldesa Enma Buj al frente.

La placa en la puerta grande: «Al torero Víctor Barrio que elevó su alma al cielo en esta plaza el 9 de julio de 2026», una leyenda junto a la imagen del diestro y recogida bajo las alas del Ángel Custodio, protector de la ciudad. Y retumbaron sus palabras : «La tauromaquia, más que defenderla, hay que enseñarla».En el ruedo estuvieron sus compañeros de aquella tarde, Curro Díaz y Morenito de Aranda, y su hueco lo quiso ocupar Enrique Ponce, con una corrida de Adolfo Martín.Han pasado diez años y ni los aficionados ni los turolenses han olvidado aquella maldita tarde.

El domingo, en su honor, vuelve al ruedo Morenito de Aranda y los toros de Los Maños, en un cartel que completan Sánchez Vara y Damián Castaño.