Entender el trabajo que la italiana Rosa Barba (Agrigento, Sicilia, 53 años) presenta hasta el 28 de septiembre en el Centro de Arte Moderna Gulbenkian (Lisboa) exige comprender que es una de las artistas más representativas de su generación. Se trata de una creadora especial.

Viaja en avión constantemente. Pero siempre cerca de la salida.

Y cuenta cómo un familiar fue succionado en un segundo por las arenas volcánicas del Etna (Sicilia). Seguir leyendo