Jaime Campos califica como "show comunicacional" de Boric la transformación de Punta Peuco en un penal para reos comunes
El ministro de Agricultura, Jaime Campos acusó que el expresidente Gabriel Boric montó un “show comunicacional” con la transformación del penal Punta Peuco, en Tiltil, al llevar presos comunes para convivir con condenados por crímenes de lesa humanidad cometidos en dictadura.En un nuevo capítulo del pódcast Como te lo explico de las periodistas Paula Catena y Mónica Rincón, el secretario de Estado abordó, asimismo, la situación de los sectores de izquierda, asimismo de deslizar la posibilidad de regulación para inmigrantes para sostener los trabajos en el sector agrícola.El otrora ministro de Justicia en el segundo gobierno de la expresidenta Michelle Bachelet como militante del Partido Radical, defendió que Punta Peuco, sea un penal segregado.En esa línea, Campos planteó que “así lo estableció la ley cuando se creó Punta Peuco. Era una cárcel especial, siguiendo los criterios de segregación que son propios de la ciencia penitenciaria”.Respecto a la decisión de Boric, Campos indicó que “estaba en su potestad de hacerlo y se desvirtuó o se trató de desvirtuar con ello el propósito original de la cárcel”.“Hablemos en serio.
Si una cosa es hablar para los medios, para los titulares de los diarios. ¿Cuál fue el cambio que hizo Boric en relación a Punta Peuco?
En la práctica, en que se tradujo eso, entraron tres y quedaron 130 o 140 exmilitares adentro", cuestionó el secretario de Estado.“Es un show comunicacional y punto, para satisfacer a las masas, a los que él querría llegar, porque no hubo cambios sustantivos", criticó el militante radical.En esa línea, defendió la segregación en las cárceles, incluso solo para violadores de derechos humanos y para quienes comenten otros crímenes o en razón de su género.“El criterio de segregación en materia penitenciaria es un principio universal”, zanjó Campos, agregando que “Punta Peuco es una expresión de aquello”.Así, el titular de Agricultura defendió la labor del expresidente Eduardo Frei Ruiz-Tagle y la entonces ministra de Justicia Soledad Alvear, para dar respuesta a una necesidad penitenciaria y a “una necesidad política”.Indultos y KrassnoffRespecto a la posibilidad de indultar a violadores de derechos humanos, el exministro de Justicia, aseveró que no está de acuerdo con la potestad presidencial.“Nunca he sido partidario y creo que es una facultad que debería eliminarse, porque es un resabio monárquico", remarcó frente al tema.“Es una intromisión subrepticia en la autonomía e independencia del Poder Judicial, puesto que el Poder Ejecutivo se inmiscuye en áreas del Poder Judicial”, aseveró.Pese a lo anterior, validó que la facultad tenga límites para el Presidente de la República de turno.“El Presidente de la República no puede indultar a nadie porque se le sucedió. El indulto siempre tiene que ser fundado.
Podrá esgrimir una razón humanitaria, una consideración de orden social o de orden política y todo eso es fundamento, (pero) lo que un Presidente no puede hacer es pretender indultar a alguien diciendo que ese condenado es inocente”, planteó Campos.En ese orden de cosas, aseveró que durante su paso como titular de Justicia, se negó a firmar algunos decretos para indultar a presos.Respecto al caso de Miguel Krassnoff -exagente de la DINA condenado a más 1.000 años de cárcel-, Campos evitó entregar una opinión cerrada. No obstante, planteó que “si ese señor padece Alzheimer, o está desahuciado por cáncer, ¿está condenado a morir en una cárcel o no puede haber una condición humanitaria?“.“Si esa persona es un enfermo terminal, el que sea, yo creo que tiene derecho a tener una muerte digna.
Si es un enfermo terminal, obvio, como cualquier persona. Me imagino que la piedad es un sentimiento que compartimos, incluso con los no piadosos”, remarcó Campos.Cuestionamientos a la izquierdaEl ministro Campos fue consultado por su sensación dentro de un gobierno que es liderado por figuras del Partido Republicano, una colectividad más conservadora que su colectividad, el Partido Radical.“Honestamente, me he sentido muy cómodo y del Presidente Kast solo he recibido gestos de simpatía, de apoyo y ayuda.
Me ha dado toda la libertad del mundo para desenvolverme en el ministerio y reitero, yo creo que hay una visión un poco caricaturesca de la personalidad de Kast”, indicó Campos.En ese orden de cosas, aseveró que “yo nací radical, toda mi vida he sido radical, y voy a morir siendo radical, independiente de que mi partido exista o no”.Así, Campos analizó el presente de los partidos que configuraron gobiernos progresistas. “Lo que lamento, es que tengo la percepción de que mi mundo de la centroizquierda, de la socialdemocracia, del cual provengo, ha cometido demasiados errores. Los sigue cometiendo, porque como he dicho, se han transformado en un vagón de cola del Partido Comunista y del Frente Amplio”, planteó Campos.“No están cumpliendo el rol que debiesen cumplir en una democracia como la nuestra”, agregó.Respecto a ese rol, Campos explicó que esa función de los partidos de oposición debería ser de “conversación, de integración”, ya que frente a las emergencias nacionales presentes en el país “el interés de la patria va a estar primero”.“Eso va más allá de las ideologías que cada cual pueda tener, entonces yo lamento que el mundo de la centroizquierda esté en esa posición", planteó.Así, planteó que la centroizquierda, en el mediano plano “esté cayendo en la irrelevancia política”.“Yo todavía no conozco a los frenteamplistas ni comunistas dialogantes.
No los conozco, no los he visto, o no los he percibido”, expresó Campos respecto al rol de ambos partidos de izquierda durante esta administración.En la misma senda, planteó que será clave el rol que adopten dichas colectividades durante la tramitación de la megarreforma de reactivación y reconstrucción nacional.Regulación de migrantesEl ministro Campos, también calificó como “esencial” y poco comprendida por la ciudadanía la necesidad de regularizar inmigrantes que trabajan en el área agrícola.“Para que el sector agrícola pueda continuar desarrollándose de manera eficiente como hasta ahora, para seguir siendo potencia agroalimentaria (...) es fundamental contar con la mano de obra inmigrante, es fundamental, es esencial”, aseveró.“Creemos que el sector agrícola es parte de la solución, no parte del problema, por lo que hay que formalizar a los inmigrantes que son principalmente ciudadanos bolivianosCon todo, descartó propiciar una regulación especial para los 330 mil inmigrantes irregulares que se estima viven en el país.Nombramiento como ministroEn esa línea, Campos reconoció que estando de viaje en España, visitando a una de sus hijas, recibió el llamado de José Antonio Kast para formar parte del gabinete. “Mi reacción inicial fue negativa, jamás imaginé que me pudiera hacer un ofrecimiento de esa naturaleza”, expresó Campos.Sobre su impresión del jefe de Estado, Campos indicó que lo conocía y habían estado juntos en al menos tres oportunidades. Con todo, reconoció que en las pasadas elecciones presidenciales donde se midieron Gabriel Boric y Kast, anuló el voto “porque no me gustaban ninguno de los dos”.No obstante, “en esta ocasión voté por Kast tanto en primera y segunda vuelta”. “En la medida que lo fui conociendo, un año o un año y medio antes de la última elección presidencial, me di cuenta que tenía una visión un poco caricaturesca de lo que verdad era (Kast)” y “fui conociendo a una persona distinta”, agregó.Asimismo, sentenció que “no voté ni votaría” por un candidato del Partido Comunista, como era Jeannette Jara. “No iba a votar nunca por ella ni votaré nunca”.En esa línea, calificó la candidatura da Kast como “integradora”, en función de “un gobierno de unidad nacional”, lo que lo llevó a desestimar la opción de la carta de Chile Vamos, Evelyn Matthei, quien estuvo dentro de sus opciones de todas formas.
Información de La Tercera (Chile). Edición y redacción: Noticias Today.
Ver publicación original ↗
💬 Comentarios (0)
Iniciá sesión o creá tu cuenta para comentar.