Que triste es el panorama en muchas colonias de la zona metropolitana y también de los municipios como San Pedro, Madero y Matamoros, sin olvidar Viesca, en donde abundan los talleres mecánicos que no están regulados, que tienen invadidas las calles y las banquetas, sin importarles afectar a terceras personas, principalmente a sus vecinos. Se pueden observar toda clase de vehículos estacionados en las banquetas, afuera de la vivienda utilizada como taller y en muchas ocasiones utilizan hasta los lugares de los vecinos.

Es una verdadera molestia, ya que muchos de estos mecánicos acostumbran a cambiar aceite y derramarlo tanto en las cales como en las banquetas. Asimismo, mucho del papel que le quitan a las refacciones que compran para repuestos simplemente son abandonadas, provocando que la basura se acumule.

Cuántos vecinos no han tenido problemas con esos vecinos no deseados, con esos que aprovechan sus viviendas para poner sus talleres, los cuales funcionan sin licencias de funcionamiento, corriendo con mucha suerte, ya que los inspectores de las distintas presidencias municipales se hacen de la vista gorda o simplemente van, los revisan y mediante un “moche” todo queda igual y que el mundo rueda. Lo más triste es que hay lugares en donde no solamente arreglan vehículos o camionetas, también personas que se dedican a meterle mano a los camiones de carga, a los tráilers y algunos más han hecho de los tractores o maquinaria pesada su modus vivendis, por lo que mientras ellos con mucho sudor y esfuerzo y a costa de su vecinos sacan su dinero, la suciedad, el tapar cocheras y convertir calles y banquetas en algunas ocasiones en verdaderas trampas, ya que cualquiera que se atreva a pasar por esos sitios, es muy fácil que resbalen o sufran accidentes en los cuales las lesiones sean de gravedad.

No son ni uno, ni dos, ni 50, son muchos más los “talleres caseros” y lo peor es que ninguna autoridad hace algo al respecto. Los alcaldes y demás funcionarios, están más preocupados por realizar obras de relumbrón, que en meter orden en todas las colonias que están invadidas en sus calles, banquetas y cocheras, por carros descompuestos, que en muchas ocasiones son nido de alimañas o hasta de malandros.Walter.juarez@milenio.com