«Los hombres tienen que hacer el desayuno a su mujer, y no lo digo por romanticismo, lo digo por fisiología». Pablo Hernández, divulgador especializado en medicina natural y suplementación, lanza este mensaje, que lejos de ir por caballerosidad tiene que ver con cronobiología y metabolismo.El experto plantea en uno de sus últimos vídeos que durante años la salud se ha abordado con un enfoque homogéneo, sin tener en cuenta las diferencias biológicas entre hombres y mujeres.

Según explica, aspectos como la alimentación, el descanso o el entrenamiento se han diseñado históricamente bajo parámetros masculinos, ignorando los cambios hormonales femeninos. «Misma dieta, mismo descanso, mismo entrenamiento, mismos suplementos. Pero el cuerpo de una mujer no funciona igual todos los días del mes», indica en Instagram.La ciencia sugiere que las mujeres pueden necesitar más de sueño al día que los hombresHernández Baeza pone el foco en el descanso como uno de los factores clave. «Los estudios del sueño se realizaron principalmente en hombres, concluyendo que entre siete y ocho horas eran suficientes», señala el experto, que ahonda en que investigaciones más recientes centradas en mujeres apuntan a que sus necesidades pueden variar «entre ocho y diez horas», dependiendo de la fase del ciclo menstrual.Este desajuste cobra especial relevancia en la rutina diaria, donde se encuentra el habitual desayuno.

El divulgador expone un ejemplo práctico: si una pareja se acuesta a las diez de la noche, «el hombre podría estar completamente recuperado a las seis de la mañana», mientras que la mujer aún necesitaría más tiempo de descanso. «Ella aún necesitaría dos horitas más para recuperarse al cien por cien», cuenta. Interrumpir ese proceso, advierte, puede afectar a su energía y equilibrio hormonal.Según explica el divulgador, comenzar el día con café, azúcares o carbohidratos refinados puede provocar picos de glucosa, mayor sensación de hambre, ansiedad y fatiga a lo largo de la jornada.Por el contrario, recomienda optar por un desayuno rico en proteínas, grasas saludables, fruta, minerales y una correcta hidratación.

Este enfoque, asegura, favorece una respuesta metabólica más estable y un mejor bienestar general.El experto insiste que su mensaje no es una cuestión de roles tradicionales, sino de apoyo práctico basado en la biología femenina. «Por eso hacerle el desayuno a tu mujer no es solo un detalle, es ayudarla a empezar el día de la mejor manera», concluye.