La recogida de paquetes es un pequeño salvavidas que ha estado a punto de desaparecer para cientos de pequeños negocios en Madrid. La polémica por los lockers de paquetería que el Ayuntamiento quería poner en el barrio de Tetuán ha puesto el foco sobre una realidad que hasta ahora pasaba desapercibida: estancos, locutorios y tiendas de barrio son los proveedores de un servicio que les resulta indispensable para sobrevivir en una región que ha perdido más de una quinta parte de su comercio de proximidad en los últimos 15 años.Seguir leyendo