Publicar una foto, un reel o un vídeo en redes es para los adolescentes una forma habitual de comunicarse, expresarse y relacionarse con los demás. No obstante, muchas veces no son plenamente conscientes de que el contenido que comparten puede permanecer en internet durante mucho tiempo y llegar a personas más allá de su círculo más cercano.

Conocer los riesgos que eso conlleva es fundamental para que desarrollen hábitos responsables y seguros. “Pocas decisiones cotidianas tienen consecuencias tan duraderas como las que se toman al pulsar el botón de compartir”, asegura Aleix Hildebrandt, psicólogo con doble especialización en Psicología General Sanitaria y Psicología Forense. “Hablar con nuestros hijos sobre lo que publican no es una charla puntual sobre tecnología, sino una conversación educativa que se prolonga en el tiempo y evoluciona con su madurez. El objetivo no es generar miedo ni prohibir por sistema, sino construir criterio: que aprendan a decidir bien cuando nosotros no estemos delante”, añade.Seguir leyendo