Una oveja prematura extrema gestada en una placenta artificial sobrevive sin secuelas tras nacer

Aunque más de nueve de cada diez embarazos llegan a término con normalidad, la vida fetal sigue siendo una de las fases más importantes en el desarrollo del ser humano. Uno de los principales problemas no resueltos aún es la prematuridad extrema (seis meses o menos), una casuística que afecta a 25.000 familias cada año solo en Europa.
La supervivencia en prematuros extremos, incluso en unidades de excelencia, es baja (entre el 25 y el 75 %), y una proporción relevante de los supervivientes presenta secuelas importantes de por vida. En 2023, investigadores del BCN Natal, centro de referencia en medicina fetal integrado por especialistas del Hospital Sant Joan de Déu y el Hospital Clínic de Barcelona, con financiación de la Fundación La Caixa , dieron un paso decisivo para mejorar la supervivencia de estos bebés al desarrollar, dentro del proyecto fetaLife una placenta artificial capaz de reproducir las condiciones vitales del útero de la madre y lograr una supervivencia de 12 días «con buen estado» en fetos de ovejas de menos de seis meses de desarrollo.
Ahora, casi cinco años después, investigadores del mismo equipo han logrado dos hitos en paralelo hacia el tratamiento de la prematuridad extrema al conseguir, por un lado, que un feto de oveja extremadamente prematura se desarrolle durante 21 días en una placenta artificial, engañando a la naturaleza, y que otro modelo ovino supere un nuevo paso y sobreviva sin secuelas luego de su nacimiento. Se trata de la oveja 'Gaia', que permaneció 10 días en una incubadora líquida y en la actualidad, 13 meses después de su nacimiento, pasta como cualquier otra oveja en los valles sin secuelas neurológicas.
Es la prueba feaciente del éxito de este proyecto, que empezó a materializarse hace un lustro, y el hito que lo acerca más a la práctica clínica. Noticia relacionada No Si Placentas: de la basura al tejido que lo 'repara todo' Nuria Ramírez de CastroEl avance supone uno de los hitos más relevantes alcanzados hasta la fecha por el proyecto fetaLife , la primera iniciativa experimental de placenta artificial en Europa.
En EE.UU. investigadores de Filadelfia también lo han conseguido luego de un desarrollo de 28 días del feto en incubadora líquida. "Hemos logrado todos los objetivos marcados, ahora el siguiente paso es empezar a trabajar para poder aplicarlo en humanos", ha avanzado el doctor Eduard Gratacós , director de BCNatal, responsable del proyecto fetaLife, y catedrático de la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud de la Universidad de Barcelona (UB)."Los resultados de este proyecto disruptivo amparado por la Fundación la Caixa y que ha supuesto una inversión de 7,65 millones de euros demuestran por primera vez no solo la viabilidad de mantener con vida a un feto extremadamente prematuro en un sistema que reproduce las condiciones del útero materno, sino también que es posible completar con éxito la transición a la vida extrauterina y mantener un desarrollo normal a largo plazo", resume Gratacós, que ha presentado los nuevos resultados de fetaLife, acompañado por el director general del Hospital Clínic Barcelona, Josep Maria Campistol; el director gerente del Hospital Sant Joan de Déu Barcelona, Miquel Pons ; el subdirector general de Investigación y Becas de la Fundación La Caixa, Àngel Font y la coordinadora médica y científica del proyecto fetaLife de BCNatal, Elisenda Eixarch.
El líder del proyecto subraya la importancia de lo conseguido. "Aunque 21 días manteniendo con vida al feto en una placenta artificial parezca poco tiempo, a estas edades gestacionales, cada día de supervivencia reduce un 2% la mortalidad y otro 2% las secuelas", puntualiza el experto.
El otro gran logro del proyecto es lograr que, por primer vez en Europa y por segunda vez en el mundo, una oveja con prematuridad extrema sobreviva luego de nacer, acercando de este modo este tipo de práctica al ensayo con humanos.En la placenta artificial, el neonato se sitúa en un entorno físico líquido, lo más parecido al útero materno, dentro de un recipiente blando realizado con materiales biocompatibles, y protegido de sonidos y lucesUna incubadora líquida es un sistema en el que un neonato muy prematuro puede vivir de forma parecida a la vida uterina, lo cual constituye una solución más natural. El prototipo desarrollado por BCNatal, del que ya se han realizado varias versiones, incluye un entorno líquido y permite al prematuro seguir desarrollándose conectado a un sistema de circulación extracorpórea a través de su cordón umbilical.Así, en la placenta artificial, el neonato se sitúa en un entorno físico líquido, lo más parecido al útero materno, dentro de un recipiente blando realizado con materiales biocompatibles, y protegido de sonidos y luces, aunque se reproducirán sonidos similares a los del útero materno.Está conectado, a través de su cordón umbilical, a un oxigenador desarrollado y adaptado especialmente para el feto, que le aportará la cantidad necesaria de oxígeno.
A través de este cordón, recibe también nutrientes, hormonas y otras sustancias que el feto recibe de la madre o que produce directamente la placenta, y que son esenciales para su correcto desarrollo. Asimismo, el bebé está monitorizado continuamente, siempre de forma no invasiva, mediante ecografía del flujo sanguíneo , de la presión arterial y de la frecuencia cardíaca, pero también se utilizarán microsensores en el líquido amniótico o el cordón umbilical.Transición neonatal exitosaLas mejoras tecnológicas y el gran avance en los protocolos de soporte médico —que incluyen la administración de nutrición, hormonas y otras medicaciones, y que prevén los posibles escenarios clínicos y las actuaciones médicas necesarias para revertirlos— han permitido mejorar la supervivencia en el sistema y lograr una transición neonatal exitosa.
Dicha transición simula los pasos previstos para su aplicación futura en humanos: traslado de la incubadora líquida a una incubadora convencional en el momento en que los órganos hayan madurado. "Los fetos dejan la placenta artificial y están un período en una incubadora normal y luego se desconectan de la máquina y respiran y se alimentan por si mismos porque sus órganos ya han madurado lo suficiente", señalan desde el proyecto.Fase de validación experimentalMediante el uso de un modelo ovino, el equipo ha diseñado y descrito hasta ahora las técnicas quirúrgicas y los protocolos necesarios para realizar una transición desde el útero a un prototipo de incubadora líquida sin incidentes y ha conseguido una supervivencia máxima en el sistema de 21 días.
"Hemos experimentado con varios prototipos hasta llegar a esta supervivencia máxima pero cabe decir que a partir de los 14 días se puede considerar válidada la viabilidad del proyecto", precisa el líder de fetaLife.Desde el principio, en 2021, el proyecto cuenta con un comité propio de aspectos éticos, sociales y de seguridad, en el que están representadas las familias de neonatos. La parte de los aspectos éticos que implica la transferencia del sistema para su uso en humanos está liderada por el Institut Borja de Bioètica , con el que el equipo investigador del proyecto trabaja conjuntamente.El proyecto ha sido analizado y evaluado favorablemente en dos ocasiones por un panel de expertos de reconocido prestigio internacional en medicina fetal y neonatal procedentes de cinco países.
"En dos o tres años, si logramos entre siete u ocho millones de euros más de inversión, este nuevo sistema se podría probar en humanos" Eduard Gratacós Director de BCNatal y líder del proyecto fetalLifeTras los resultados obtenidos, en 2025 se creó fetaLife Technologies , empresa derivada (spin-off) del Hospital Clínic, el Hospital Sant Joan de Déu y la UB que pretende acercar la tecnología a la práctica clínica. En el próximo año, el equipo del proyecto centrará sus esfuerzos en introducir una mejora tecnológica, en colaboración con la industria, para adaptar el sistema a su uso en humanos, así como en iniciar los preparativos éticos y legales para que pueda aprobarse un primer estudio en humanos, previsto para 2028-2029, con la inversión necesaria.
Para esta nueva etapa se prevé la entrada de otros financiadores. Por su parte, la Fundación La Caixa ya ha anunciado que continuará apoyando el proyecto, que ha contado también con donaciones de otras entidades.
Gratacós calcula que "en dos o tres años" —y siete u ocho millones de euros más de inversión— se podría utilizar este revolucionario sistema en humanos.Asimismo del proyecto fetaLife de BCNatal, en este momento solo hay cuatro grupos en el mundo —uno en Filadelfia y otro en Michigan (Estados Unidos), un consorcio entre Australia y Japón , y otro en Toronto (Canadá)— que han desarrollado modelos experimentales similares y han logrado avances significativos en los últimos años.
Información de ABC (España). Edición y redacción: Noticias Today.
Ver publicación original ↗
💬 Comentarios (0)
Iniciá sesión o creá tu cuenta para comentar.