En aquel 2010, Javier Aguirre era más desenfrenado. Quería controlar todo en la Selección Mexicana y asumía tanto las cosas buenas como las equivocaciones por igual.

Al final, sabía que iba a ser el enemigo de casa y el culpable de los fracasos de ese equipo. En el camino a su segundo Mundial, enfilado a Sudáfrica 2010, hizo escala con el equipo en el Estadio de Wembley para un amistoso con Inglaterra que perdieron 3-1.

Es decir, El Vasco con México ya enfrentó al rival que tiene enfrente en los dieciseisavos de final de este 2026... y perdió. Es cierto que aquella cita era un simple amistoso.

Inglaterra quiso medirse con México porque en su grupo estaba pactado el inicio ante Estados Unidos. Aguirre, quien llevó de asesor técnico a Mario Carrillo, plantó un equipo que no se achicó en Wembley, una catedral completa del futbol que electrocuta a cualquiera.

Por grandes lapsos del juego compitieron. Es verdad también que su equipo no era llamativo y que por su carácter, en esos años más adusto, no conectaba con la gente.

Puso a Carlos Vela y Giovani Dos Santos ayudando a Guillermo Franco. Desde ese entonces ya pensaba en poner al "Conejo" Óscar Pérez en la portería y veía en Carlos Salcido, por la lateral izquierda, a su mejor hombre.

Rafael Márquez jugaba de contención, como normalmente lo ocupó en el Mundial, y puso a Francisco Javier "Maza" Rodríguez a competir por aire, perdiendo casi todos los enfrentamientos. Los goles de aquel partido fueron de Ledley King, Peter Crouch y Glen Johnson, mientras que por México marcó el "Guille" Franco, que llevaba 10 meses jugando con el West Ham United.

El Vasco volverá a encontrarse con Inglaterra. En aquella ocasión le fue mal en lo numérico, más allá de que su equipo dio una buena cara.