M+.- A la hora de elegir colaboradores nadie está en condiciones de conocer la calidad de las personas en lo que toca a sus relaciones íntimas. En teoría, la integridad que transmite un académico y su aparente probidad son señales, pero en el fondo no garantizan nada.

A Claudia Sheinbaum se le podría reprochar haber elegido para dirigir a Pemex a un funcionario con capacidades técnicas y/o políticas discutibles, pero no podemos cargarle culpas por las deplorables escenas que todos contemplamos en un infame video.