Pedro Sánchez ha dado en el Comité Federal del PSOE el pistoletazo de salida a una larga campaña electoral en 2027, cuando insiste el presidente en que habrá elecciones generales —distintos sectores del Gobierno y del PSOE creen que optará por marzo— y después autonómicas y municipales en mayo. El presidente ha repetido prácticamente de forma idéntica el discurso que hizo en el pleno del Congreso el miércoles sobre la corrupción, pero a partir de ahí ha arengado a su partido para resistir y salir con fuerza para intentar volver a lograr una mayoría que le permita seguir en La Moncloa después de 2027.

De hecho, Sánchez ha hablado un buen rato de “la España de 2030″, dibujando así lo que haría en un nuevo mandato. Y ha defendido sin matices al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, a su mujer, Begoña Gómez, y a su hermano, investigados por casos que Sánchez cataloga de “atropello”.

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