Hubo un tiempo en que la literatura catalana pasaba mayoritariamente por dos grandes grupos, Grup62 y Enciclopèdia Catalana, propietarios de buena parte de los grandes sellos históricos, una situación que primero cambió con la entrada de Planeta en juego –acabó quedándose 62 y algunos sellos de Enciclopèdia, como Proa– y se trastocó con la entrada en el mercado en catalán de Penguin Random House. Pero la deuda acumulada y un proyecto logístico que tenía que ser un revulsivo y fue un fracaso –Entredós– dejó muy tocada una Enciclopèdia ya debilitada, hasta que hace dos años y medio se anunció la compra por parte de Abacus de sus sellos editoriales, una decisión que dio paso a una gran reestructuración.Seguir leyendo...