Cinco mil personas aplaudiendo es al teatro lo que un concierto de Bad Bunny a la música popular contemporánea. “¡Un puntazo!”, exclama el director de escena barcelonés Àlex Ollé. Cofundador de la veterana compañía La Fura dels Baus, con la que orquestó uno de los espectáculos centrales de la inauguración de los Juegos Olímpicos de Barcelona, Ollé está acostumbrado a trabajar para públicos masivos y grandes coliseos de ópera, pero estos días, a sus 66 años, está disfrutando como un chaval con su debut en el milenario teatro griego de Siracusa, uno de los mayores recintos escénicos de la Antigüedad y también del presente, ante cerca de 5.000 espectadores que no solo aplauden al final de la función, sino también durante muchos momentos de la representación.

En la histórica ciudad siciliana, el teatro se vive como en la época de los griegos. Seguir leyendo