La situación en el Líbano ha centrado este domingo la primera ronda de conversaciones celebrada en Suiza entre EEUU e Irán bajo la mediación de Pakistán y Qatar y ha sido el principal escollo para su avance. A pesar del optimismo trasladado por el vicepresidente estadounidense, JD Vance, al asegurar que había habido "grandes avances" durante las primeras horas de la reunión, las amenazas lanzadas por el presidente Trump de tomar por la fuerza el estrecho de Ormuz —que Teherán volvió a cerrar el sábado— han hecho tambalear las negociaciones y provocó que la delegación iraní se levantase de la mesa.

Fuentes cercanas a la negociación citadas por la agencia de noticias Tasnim apuntaron que los iraníes abandonaron el edificio luego de una reunión con el intermediario qatarí, si bien este país mediador comunicó posteriormente de que los contactos seguían adelante. La sombra de la desconfianza iraní sobre las garantías de que se cumpla el memorando de entendimiento sembró de incertidumbre toda la jornada hasta que finalmente ha terminado con Irán abandonando el lugar.

Según la agencia estatal iraní IRNA, el desplante tuvo lugar a raíz de que las negociaciones "entraran en una fase difícil después de 80 minutos de discusiones y una interrupción a causa de la publicación de un mensaje insultante del presidente estadounidense". Previamente, la delegación iraní, de la que ha formado parte el ministro de Exteriores Abas Araqchi, evitó hacerse fotos estrechando la mano a Vance o a cualquier otro miembro del equipo estadounidense, como el enviado de la Casa Blanca, Steve Witkoff, o el yerno de Trump, Jared Kushner, también presentes en Suiza.En un momento crucial de la cumbre diplomática celebrada en el lujoso complejo turístico de Bürgenstock, Trump volvió a cargar contra el país persa al haber cerrado el paso en represalia por los ataques de Israel en Líbano, que en los últimos días dejaron más de un centenar de muertos.

"Les dije que como cerraran el estrecho se quedarán sin país", declaró el mandatario a la cadena Fox News.El presidente estadounidense no se quedó ahí y volvió a insistir en que si no se llegaba a un acuerdo en Suiza, Washington podría tomar perfectamente por la fuerza el estrecho de Ormuz, "quedarse con el 20% del petróleo" e incluso actuar como "recaudador de peajes", como ha hecho Irán durante el conflicto.Respecto al Líbano, Trump omitió las críticas a Israel de los últimos días y esta vez culpó directamente a Irán y su vinculación con las milicias chiíes de Hezbolá. "Irán debe impedir de inmediato que sus agentes a sueldo en Líbano causen problemas.

Si no lo hacen, golpearemos a Irán muy fuerte otra vez", advirtió.Por su parte, el jefe negociador iraní, Mohamed Baqer Qalibaf, ha minimizado las amenazas de Trump: "¿No se dan cuenta de que, si sus amenazas hubieran dado resultado, no habrían llegado a la situación de desesperación en la que se encuentran? No damos importancia a las amenazas de los estadounidenses", aseveró mientras las conversaciones todavía tenían lugar.

Asimismo, resaltó que "nuestras fuerzas armadas están preparadas para responder de diferentes formas". "Cuanto más hablan, nosotros más actuamos", subrayó.Un miembro de la delegación iraní explicó a la televisión pública estatal IRIB que "lo más importante" es la aplicación del memorando de entendimiento firmado la pasada semana en lo que respecta al cese de las hostilidades en Líbano, la reapertura del estrecho de Ormuz y el desbloqueo de los activos iraníes embargados.

"Si no se aplica, en especial en lo que respecta a Líbano, uno de los puntos principales en el que se debe declarar el fin de la guerra, los siguientes temas no se van a tratar", remarcó el representante iraní.La agencia Tasnim, vinculada a la Guardia Revolucionaria iraní, indicó también que Teherán podría suspender cualquier negociación con Estados Unidos si Israel no se retira del Líbano y no cesa sus operaciones militares en el país. Según este medio, que cita a fuentes propias, Irán entraría en una fase de "respuesta dura" si continúan la ocupación y los "crímenes" de Israel en ese territorio.Israel cesó sus ataques contra el Líbano desde el sábado por la tarde, después de que Irán anunciara un nuevo cierre de Ormuz en respuesta a los bombardeos israelíes en el país vecino.

No obstante, tanto el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, como el primer ministro, Benjamin Netanyahu, afirmaron que sus tropas no se retirarán del área que Israel considera su "zona de seguridad". "Seguimos firmes con nuestros intereses vitales.

Hemos logrado granes avances y no vamos a renunciar a ellos. Vamos a seguir en la 'zona de seguridad' del sur de Líbano el tiempo que sea necesario", indicó Netanyahu.Previamente, Vance admitía la complejidad de esta situación al asegurar que garantizar la aplicación del alto el fuego en Líbano es "un poco complicado".

"La paz nunca es fácil, siempre requiere un poco de trabajo y cierta disposición a ceder y recibir, pero el presidente de Estados Unidos está comprometido no solo con la paz con Irán, sino con una paz regional", sentenció.