Argelia vive de espaldas a las urnas las primeras elecciones legislativas convocadas luego de el fin de las protestas populares que impidieron la reelección para un quinto mandato del presidente Abdelaziz Buteflika, gravemente enfermo y ausente de la vida pública después de 20 años aferrado al poder, y desembocaron en un masivo movimiento prodemocrático en 2019. Menos de un 23% de los votantes depositaron su sufragio en las parlamentarias de 2021, poco antes de que la pacífica revuelta ciudadana quedase sofocada al término de la pandemia.

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