Acaba junio y el sol a mediodía es abrasador en Valencia. En uno de los campos de fútbol del antiguo cauce del Turia, sin un milímetro de sombra donde cobijarse, juegan un partido de fútbol 7 dos equipos de deportistas trans. “Nos fuimos, nos fuimos… Uy, qué buena”, exclama uno de los animadores.

Se enfrentan el Disforia FC, de Chile, contra el Didetrans, de México, en los Gay Games, un evento internacional de ocho días que se celebra cada cuatro años en una ciudad diferente, que combina deporte, cultura y reivindicación de la comunidad LGTBIAQ+, y que ahora acoge Valencia hasta este sábado. Seguir leyendo