La playa de Las Catedrales, uno de los grandes iconos turísticos de Galicia y uno de los arenales más conocidos del país, lucirá este verano bandera negra. Así lo recoge el informe de Ecologistas en Acción, que analiza cada año los cerca de 8.000 kilómetros de costa española y otorga un total de 48 distintivos —dos por cada provincia costera— para denunciar los casos de contaminación y mala gestión ambiental en el litoral.La costa gallega concentra seis de esas distinciones, repartidas entre las provincias de A Coruña, Lugo y Pontevedra.

Una de estas banderas negras es para la playa de Las Catedrales por no aplicar el Plan de Conservación del Monumento Natural, aprobado hace ya una década. La organización denuncia que no se hayan puesto en marcha las medidas necesarias para garantizar su protección.¿Por qué ha recibido la bandera negra?Ecologistas en Acción asegura que este enclave lucense se ha convertido en un claro ejemplo de cómo la promoción turística ha ido por delante de la conservación del espacio natural.

Y es que los problemas derivados de la masificación están muy presentes. El informe señala la saturación de visitantes durante todo el año, el deterioro del espacio, comportamientos incívicos y la falta de vigilancia.La organización denuncia que las administraciones no han destinado los recursos suficientes para gestionar el entorno.

Asimismo, critica que se siga impulsando la playa como uno de los principales reclamos turísticos de Galicia mientras no avanzan los planes previstos para hacer compatible el uso turístico con la conservación del monumento natural.El informe también pone el foco sobre algunas actuaciones que se han llevado a cabo en el entorno, como la existencia de un restaurante sin conexión al saneamiento municipal, un aparcamiento situado dentro del propio monumento natural, zonas utilizadas como estacionamiento irregular y la acumulación de residuos.Las otras banderas negras de GaliciaLa playa de Las Catedrales no es el único punto negro de la provincia de Lugo. La bandera por contaminación corresponde a Isla Pancha, en la localidad de Ribadeo.

Ecologistas en Acción considera que la privatización de este espacio público, integrado en un área protegida, ha provocado una degradación ambiental del entorno.Pontevedra también ha recibido dos banderas negras. La de mala gestión es para las actuaciones urbanísticas desarrolladas en Cabo Estai, en Vigo, por la construcción de viviendas e infraestructuras en un espacio litoral de elevado valor ambiental.

La de contaminación recae sobre el proyecto de ampliación del puerto deportivo de Baiona. Los nuevos rellenos previstos sobre la ría de Vigo y el aumento del número de amarres pueden afectar a los hábitats marinos y al entorno de la playa de Santa Marta.La bandera negra por contaminación de A Coruña se concede a la mina de Monte Neme, entre Carballo y Malpica, por la rotura de una balsa de residuos mineros en enero, que provocó la llegada de aguas contaminadas a cauces fluviales y a la costa de la Costa da Morte.

La de mala gestión se otorga a los vertidos procedentes de la red de saneamiento en el entorno de Ferrolterra, que, siguen afectando a ecosistemas costeros protegidos y favoreciendo la presencia de residuos sólidos en el mar.Casi medio centenar de puntos señalados en toda EspañaEl informe de Ecologistas en Acción recorre la costa española para señalar los espacios que considera más afectados por la contaminación, la presión urbanística o actuaciones que degradan el medio natural. Todos los años se otorgan 48 banderas negras en las provincias costeras.

Y, en esta ocasión, más de una docena son por problemas de vertidos, deficiencias en los sistemas de saneamiento o graves carencias de depuración.A esas se suman casi una decena por afecciones a la biodiversidad; ocho denuncian la urbanización de la costa y la ocupación del dominio público marítimo-terrestre; y siete alertan sobre episodios de contaminación química. El resto se reparte entre distintas problemáticas ambientales detectadas a lo largo del litoral español.