Cada verano tiene sus lugares de referencia y, en la Costa Daurada, uno de los nombres que más nostalgia despierta entre quienes vivieron la década de los ochenta está de vuelta. Long-Play, la discoteca que durante años situó a Torredembarra en el mapa del ocio nocturno, ha recuperado su actividad con la intención de convertirse de nuevo en uno de los puntos de encuentro de esta temporada estival.A las puertas de julio, cuando la costa catalana se prepara para recibir a miles de visitantes, la reapertura de esta histórica sala supone el regreso de un espacio que marcó una época.

Para muchos vecinos y veraneantes, su nombre está ligado a las noches de baile y a una generación que convirtió Torredembarra en un destino habitual para salir de fiesta.El local ocupa el mismo emplazamiento del antiguo Long-Play, que años después funcionó bajo el nombre de Bedroom. Ahora, un grupo de jóvenes emprendedores vinculados al sector del ocio ha decidido recuperar la marca original con el objetivo de devolver protagonismo a un espacio muy recordado en la comarca.La nueva etapa mantiene el espíritu festivo, pero amplía notablemente la oferta.

La sala nace con vocación de espacio polivalente y combinará sesiones musicales con actividades culturales dirigidas a públicos muy diferentes, buscando atraer tanto a quienes conocieron la discoteca en sus mejores años como a nuevas generaciones.Durante el verano, la programación girará alrededor de fiestas temáticas, sesiones de distintos estilos musicales y populares tardeos, mientras que a partir de septiembre está previsto incorporar conciertos en directo, espectáculos y monólogos para convertir el recinto en un espacio activo durante todo el año.Sus responsables han optado por una fórmula diferente a la de las discotecas tradicionales. En lugar de abrir cada fin de semana, Long-Play organizará eventos puntuales con una programación específica para cada fecha, apostando por ofrecer experiencias diferenciadas y evitar una oferta repetitiva.El calendario de apertura y las distintas sesiones se anunciarán a través de las redes sociales del proyecto, donde ya se han presentado algunas de las primeras citas musicales.

La intención es consolidar una agenda estable que convierta el local en uno de los referentes del ocio de la Costa Daurada.Más allá de la programación, la reapertura tiene un importante componente emocional. Recuperar el nombre de Long-Play supone rescatar una parte de la memoria colectiva de Torredembarra y devolver a la localidad uno de los símbolos que mejor representó su vida nocturna durante los años ochenta y noventa.Con el verano a punto de alcanzar su máxima intensidad, la histórica sala vuelve a encender sus luces con la aspiración de que una nueva generación descubra el lugar que durante décadas fue sinónimo de fiesta en la Costa Daurada y que muchos todavía recuerdan como uno de los grandes iconos de la noche catalana.