La Selección de Panamá llegó al Mundial 2026 con ilusión luego de clasificar, pero se convirtió en la mayor decepción de la región al ser eliminada sin sumar una sola victoria en sus primeros dos partidos del Grupo L. Las derrotas dejaron al equipo sin opciones de avanzar y expusieron las fisuras internas que venían gestándose.

Ahora, con el ambiente ya enrarecido por los malos resultados, la tensión explotó durante el entrenamiento previo al cierre del grupo. Lo que debía ser una sesión de preparación se convirtió en un foco de conflicto visible.

Durante un ejercicio de alta intensidad en espacio reducido, José Luis Rodríguez “Puma” llevó a cabo una entrada fuerte y tardía sobre Cecilio Waterman. El delantero reaccionó de inmediato, visiblemente molesto por la acción.

Waterman se encaró con Rodríguez, empujándolo en el pecho con ambas manos mientras le reclamaba con gestos y palabras. El “Puma”, jugador que milita en el FC Juárez, con expresión seria, intentó calmar la situación colocando una mano sobre el pecho de su compañero, pero Waterman continuó gesticulando y elevando el tono.

Compañeros cercanos intervinieron rápidamente para separarlos y evitar que el altercado escalara. Luego de la intervención de los demás jugadores y miembros del cuerpo técnico, ambos se distanciaron.

Waterman siguió expresando su frustración mientras Rodríguez mantenía una postura más contenida. La selección de Panamá cerró su participación como la peor del Grupo L, ubicándose en el último lugar con 0 puntos y una diferencia de goles de -2.

Dos derrotas en dos presentaciones sellaron su eliminación temprana y dejaron un sabor amargo en una generación que aspiraba a dar un paso adelante en el Mundial.