La economía argentina mantuvo su ritmo de crecimiento en el primer trimestre de 2026, con un aumento de 2.3% interanual, impulsado en gran parte por las exportaciones, aunque el poder adquisitivo y el empleo muestran deterioro. El producto interno bruto (PIB) creció también en términos desestacionalizados respecto al cuarto trimestre del año anterior (+0.7%), comunicó este martes el instituto nacional de estadísticas Indec.

El agro, la pesca, la minería y la intermediación financiera motorizaron el crecimiento económico de los primeros tres meses del año, mientras la industria manufacturera (-1.7%) y el comercio minorista (-0.3%) son los sectores que más perdieron. Milei lanzó a fines de 2023 un duro plan de austeridad que puso fin al déficit fiscal crónico de Argentina y bajó una inflación de tres dígitos a un índice de 31.5% anual dos años después.

La economía creció 4.4% en 2025 y se espera supere el 3% este año. Más temprano, el ministro de economía, Luis Caputo, celebró la cifra en X e indicó que estuvo impulsada por el aumento en las exportaciones y un "máximo histórico" del consumo privado (+2.7%).

El economista Andrés Asiaín, director del centro Scalabrini Ortiz, matizó que este aumento del consumo "tiene que ver con el cambio de precios relativos", por ejemplo por el "impacto del aumento de los servicios" y el mayor gasto que eso implica para la ciudadanía. El consumo privado incluye compras de productos importados y gastos de argentinos en el exterior, rubros que no necesariamente impulsan la actividad de comercios o empresas locales.

La cifra "puede crecer y eso no necesariamente trasladarse a una mejora en el nivel de vida de la gente", expresó a la AFP Guido Zack, director de Economía de Fundar. Argentina captó capitales millonarios a cambio de exenciones impositivas y aduaneras por 30 años que fueron especialmente a la minería y los hidrocarburos, dos de los sectores que explican buena parte del crecimiento económico.

No obstante, la economía parece moverse en dos direcciones: mientras estos sectores suben, la industria y el comercio se hunden. El nivel de morosidad de las familias con los bancos es el más alto de las últimas dos décadas, según reportes del Banco Central.

La situación se aceleró en el último año: la mora bancaria se ubicaba en 3.7% en abril de 2025, un año después trepó al 12.1%. Ante esta situación, la banca pública lanzó planes de rescate para sanear impagos.

El desempleo fue de 7.8% en el primer trimestre de 2026 frente al 5.7% cuando asumió Milei. También creció la informalidad laboral, que se ubicó a abril en 44%, reportó el lunes el Indec.