Hay futbolistas que construyen su legado con títulos, otros con récords. Guillermo Ochoa encontró su lugar en la historia cada cuatro años.

Fue en las Copas del Mundo donde el portero mexicano mostró su mejor versión, donde convirtió atajadas en postales y donde pasó de ser un arquero consolidado a uno de los referentes más reconocidos que ha tenido la selección mexicana.