Gertrudis Alcázar, Gertru, lleva trabajando para José Luis Zapatero desde el año 2000, cuando este se impuso en las primarias socialistas. Tal es la confianza que han desarrollado en sus más de 25 años de relación profesional, que la asistente del expresidente no solo le concierta sus habituales citas con el peluquero —con o “sin cejas”—, sino que le compra medicamentos, sufre por la enfermedad de la mascota familiar de los Zapatero o encarga las flores “que le gustan” a su esposa, Sonsoles Espinosa.

Todo añadido a la gestión de puro secretariado, que pasa por la emisión de las facturas, la organización de su agenda y la contabilidad de sus impuestos. Este amplio crisol de gestiones, habituales en la labor de secretaría, se refleja en los mensajes intervenidos por la Policía a Alcázar, con la autorización del magistrado de la Audiencia Nacional José Luis Calama, que considera que Gertru desarrolla “un papel operativo esencial dentro de la red organizada orientada al ejercicio ilícito de influencias”.Seguir leyendo