La economía española ha confirmado su capacidad de resistencia en un inicio de año marcado por las turbulencias internacionales. Según los datos definitivos de la Contabilidad Nacional publicados este jueves por el Instituto Nacional de Estadística (INE), el Producto Interior Bruto (PIB) creció un 0,6% entre enero y marzo.

Este dato, aunque supone una ligera desaceleración de dos décimas respecto al vigoroso cierre del año anterior, sitúa la tasa de crecimiento interanual en el 2,7%. Si bien el Ministerio de Economía celebra que el país lidera el avance entre las principales potencias de la zona euro, los analistas advierten de que la composición de este crecimiento es menos virtuosa de lo previsto, al descansar excesivamente en el consumo y mostrar grietas en la inversión y las ventas al exterior.Seguir leyendo