Escrivá califica de "emergencia nacional" la situación de la vivienda en España y pide una reacción unida de todas las administraciones

El gobernador del Banco de España, José Luis Escrivá, ha reclamado este martes una mayor coordinación a las administraciones para atajar el problema de la vivienda, un asunto que ha llamado a abordar con la dimensión que merece. "Hay muchas razones desde el punto de vista macroeconómico para plantear la vivienda como una emergencia nacional", ha afirmado en la Comisión de Economía del Congreso, donde ha comparecido para presentar el Informe Anual 2025 publicado la semana pasada por el organismo.
Escrivá ha insistido en que el Banco de España sigue de cerca la situación y que están preparados para tomar medidas de contención del crédito si hiciera falta, aunque ha remarcado que el panorama actual, por el momento, no es equiparable al de la burbuja inmobiliaria."Está claro que las restricciones en el acceso a la vivienda son uno de los principales retos, si no el mayor, que tiene la economía española", ha reconocido el gobernador, que ha explicado que el origen del problema está en el desajuste que se está produciendo entre oferta y demanda de vivienda. La creación de hogares avanza a un mayor ritmo que la construcción de casas.
Según los cálculos del Banco de España, el país arrastra desde 2021 un déficit de 750.000 inmuebles. A la recuperación de la demanda por el crecimiento de la población, se suman otros factores como la demanda extranjera por el boom turístico."Da la sensación de que en la movilización de oferta la coordinación entre los tres niveles no ha sido la mejor posible"Ante esta situación, el gobernador del Banco de España ha llamado a actuar a las administraciones para aumentar la oferta de vivienda, recordando que los tres niveles de administración tienen competencias sobre este ámbito.
"Da la sensación de que en la movilización de oferta la coordinación entre los tres niveles no ha sido la mejor posible", les ha reprochado, reclamando mayor colaboración en especial para aumentar el parque público. En España apenas una de cada 65 viviendas es pública (1,5% del total), una proporción muy lejana a la de otros países europeos como Dinamarca (21,3%), Austria (23,6%) o Países Bajos (34,1%).
En este último país, una de cada tres viviendas son públicas."Sabemos que en los países con mejor desempeño en vivienda pública asequible, tienen un papel mayor las entidades locales, que son las que tienen capacidad de desarrollar y promover este tipo de vivienda. En España, eso no se ha producido, y hay ayuntamientos de todos los colores políticos", ha señalado, reclamando así una mayor iniciativa por parte de los ayuntamientos.
También ha hecho énfasis en la necesidad de agilizar los desarrollos urbanísticos, apoyando a los municipios más pequeños desde las comunidades autónomas y diputaciones provinciales. En ese sentido, también ha recordado la necesidad de reformar la ley del suelo.
Ha apuntado también a otros "cuellos de botella" de la construcción, como la falta de mano de obra."La vivienda es un reto que debería generar mucha mayor reacción conjunta de las administraciones públicas", ha resumido. Pese a insistir en que la solución, a su juicio, está en aumentar la oferta de vivienda, ha abierto la puerta a actuar también sobre la demanda.
"Estas políticas de demanda deben ser transitorias y no deben ser una alternativa a lo que es la política fundamental de expansión de la oferta", ha recalcado. "Puede tener sentido limitar usos no residenciales de la vivienda", ha expuesto, aunque de forma "muy focalizada".Situación diferente a la burbujaPese a la llamada de atención a las administraciones públicas, Escrivá ha negado que la situación actual sea equiparable a la de la burbuja inmobiliaria.
Según los datos del Banco de España, teniendo en cuenta el efecto de la inflación, los niveles actuales de precios están todavía por debajo del máximo de 2007. "Estamos al nivel de 2005.
Es un nivel ya bastante alto, pero todavía no en los máximos en términos reales", ha señalado el gobernador, reconociendo que la subida de los precios se ha acelerado especialmente desde 2024. En grandes ciudades como Málaga, Madrid y Barcelona, los hogares de alquiler necesitarían de media 10 años de sus ingresos netos para adquirir una vivienda.
"Ese esfuerzo creciente en el acceso a la vivienda en propiedad no tiene parangón a nivel europeo", ha asegurado Escrivá.No obstante, el gobernador del Banco de España ha remarcado que por ahora no se detecta un riesgo "importante" para la estabilidad financiera, como sucedió en la burbuja. "No tiene nada que ver la dinámica de crédito de entonces y la de ahora", ha subrayado, insistiendo en que "los bancos están más vigilados que nunca".
La proporción del coste de la vivienda que en la actualidad cubren las hipotecas, por ejemplo, se sitúa en el 77,6%, frente al 107,8% de 2006. Escrivá ha insistido en que el Banco de España sigue de cerca tanto la evolución de los precios como la actividad del mercado inmobiliario, las condiciones crediticias y la situación financiera de los hogares.
"Cuando miramos la suma de estos elementos, vemos que la situación no es muy distinta a la de 2018-2019 o a la de 2001-2002", ha planteado. "Nuestra responsabilidad es máxima a la hora de evaluar todos estos elementos", ha asegurado, advirtiendo que el organismo está preparado para tomar medidas de restricción del crédito si fuera necesario.
"Aspiraríamos, si llega el momento a parametrizar de forma muy fina, para que tengamos impacto y no generemos efectos indeseados", ha explicado.
Información de 20 Minutos. Edición y redacción: Noticias Today.
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