La Corte Suprema de Estados Unidos emitió un fallo que de hecho flexibiliza el acceso a las armas para los consumidores de marihuana. En una decisión unánime, los magistrados le dieron la razón a un hombre en Texas, que reclamaba que la ley que prohíbe la posesión de armas a cualquier persona que use drogas ilegales, por la que fue condenado, viola la Segunda Enmienda. \"La decisión del Tribunal es limitada\", aclaró de todas formas el juez Neil Gorsuch sobre la sentencia de la semana pasada. \"No aborda las medidas destinadas a prohibir que los adictos o las personas que se encuentren bajo los efectos de sustancias estupefacientes en ese momento posean un arma de fuego\", afirmó.

El magistrado explicó que la idea original de la ley era mantener las armas alejadas de las personas peligrosas, pero consideró que no se puede generalizar así a los millones de personas que ahora consumen marihuana. Y apuntó que el consumo de cannabis se volvió tan generalizado y ampliamente aceptado que ahora es legal, en mayor o menor medida, en 40 estados.

A la vez, el gobierno de Donald Trump determinó recientemente que la marihuana aprobada por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) y la que cuenta con licencia estatal pase de estar en la Lista I - en la que se ubican las drogas consideradas más peligrosas y con regulación más estricta- a ser incluida en la Lista III, con un potencial moderado o bajo de dependencia física y psicológica. El origen del dictamen El caso se remonta a 2022, cuando la policía allanó la casa de Ali Hemani en Texas.

Los agentes encontraron una pistola Glock 9mm y 60 gramos de marihuana. El hombre reconoció que fumaba marihuana habitualmente.

La Fiscalía acusó a Hemani de ser un \"consumidor ilegal\" de una sustancia controlada, en virtud de un artículo de la Ley de Control de Armas de 1968. Diversos tribunales desestimaron el caso contra Hemani con el argumento de que esa ley violaba la Segunda Enmienda, que garantiza el derecho a portar amas en Estados Unidos, pero el gobierno apeló ante la Corte Suprema.

Es raro que se presenten cargos penales independientes contra personas acusadas de poseer armas y consumir drogas. Usualmente el cargo se presenta contra personas que también están acusadas de otros delitos.

El caso dio lugar a algunas alianzas políticas inusuales. La Unión Americana de Libertades Civiles y la Asociación Nacional del Rifle respaldaron el caso de Hemani, al igual que grupos a favor de la legalización del cannabis como NORML.

Del otro lado estaban grupos del uso responsable de armas como Everytown, que por lo general se oponen a la administración Trump en asuntos relacionados con la Segunda Enmienda. El impacto del fallo El caso podría tener un impacto en una parte significativa de la población.

Según una encuesta oficial de 2024, más del 15 % de los estadounidenses de 12 años o más declararon haber consumido marihuana en el último mes. De acuerdo con un estudio del mismo año, más de 17 millones de personas afirmaron consumir esta droga casi a diario, consignó The Washington Post.

La decisión supone de alguna forma una derrota para la administración Trump, que había defendido la ley de 1968 pese a haber argumentado en contra de otras restricciones sobre armas. La legislación también se utilizó en un caso contra Hunter Biden, quien fue condenado en Wilmington, Delaware, por comprar un arma mientras era adicto a la cocaína en 2018.

Posteriormente fue indultado por su padre, el entonces presidente Joe Biden. La opinión es la más reciente en una serie de casos sobre armas de fuego que llegaron a la Corte Suprema desde que un fallo histórico de 2022, que amplió los derechos sobre armas, desencadenó una oleada de impugnaciones en todo el país.

Desde entonces, el máximo tribunal ha ratificado una ley destinada a proteger a las víctimas de violencia doméstica y regulaciones estrictas sobre kits de armas fantasma, pero ha anulado una prohibición de los bump stocks, un accesorio que permite disparos rápidos. Los magistrados consideraron solo en este periodo dos casos sobre armas de fuego, recogió la agencia AP.

Ante la consulta de si se trata de una victoria para los defensores de las armas, Stephen Stamboulieh, abogado de Gun Owners of America, afirmó a NPR: \"Creo que es una victoria bastante significativa que, básicamente, todo el tribunal haya dictaminado que una ley federal no puede llegar tan lejos como pretendía\".