Estos días, sigamos o no el fútbol, el Mundial permea nuestras vidas. Pantallas gigantes en nuestras ciudades, bares que se llenan, platos y vasos con la bandera del país estampada en ellos… Es imposible escapar.

Repito, es imposible escapar. Sobre todo para las víctimas de violencia de género, quienes en muchos países, viven el torneo deportivo en carne propia de la peor de las maneras.No se puede hablar de la Copa del Mundo -o de cualquier competición que involucre al deporte rey-, sin mencionar el lado menos amable del fútbol.

Esa faceta que está estrechamente relacionada con sus seguidores: los responsables de ataques violentos entre aficionados de diferentes equipos, insultos xenófobos y, como adelantaba, violencia doméstica.El caso concreto del abuso en el entorno del hogar aumenta en Inglaterra cuando se juegan los partidos de estos torneos. No por el fútbol en sí, sino por el consumo de alcohol que acompaña a este tipo de juegos.

Lo que explican los investigadores ingleses es que esta sustancia actúa como un factor que agrava la conducta violenta ya existente y que se une a la frustración por el resultado deportivo.De hecho, un estudio de la Universidad de Lancaster ha arrojado luz sobre la frecuencia con la que esto sucede. El aumento de episodios violentos se da en un 38% cuando la selección de Los Tres Leones pierde y en un 26% cuando gana o empata con el otro equipo.

Otra investigación estimó que 2,3 millones de personas (en su alarmante mayoría, mujeres) experimentaron violencia doméstica en Inglaterra y Gales durante 2024.Con esas preocupantes cifras, que muestran una base de violencia machista instaurada, si para muchos una Eurocopa o un Mundial es motivo de jolgorio, para una inmensa cantidad de mujeres es causa de miedo o de aflicción. Y, para concienciar sobre ello, por las calles de Inglaterra ha empezado a aparecer una enigmática hora: "11:37pm Kick Off".

El mensaje de la campaña de Women’s Aid ocupa carteles del centro de las ciudades, paradas de autobús, medios de transporte o áreas cercanas a pubs que están ligados a la cultura del fútbol.Un doble juego de palabras, puesto que "kick off" es la expresión que se utiliza para hablar de la patada inicial, la que da comienzo al partido, pero en este contexto sería la patada que se da en casa. La elección de "11:37pm" se basa en la franja estimada a la que se terminan los partidos de Inglaterra, cuando llegaría a casa el abusador después del pitido final y la hora a la que aumentaría la violencia post-fútbol.

¿Su objetivo? Concienciar sobre las horas tardías que pueden crear un ambiente aún más aislado y aterrador para las víctimas.También Melanie Brown, mundialmente conocida como Mel B, estuvo en su día apoyando a la ONG I Choose Freedom para concienciar sobre este problema.

Ella misma habló de su experiencia como víctima en una relación de violencia doméstica: “El fútbol es un juego precioso, pero como superviviente, nosotras sabemos que puede tener un lado horrible”.Si retrocedemos al mundial anterior, la policía de Sussex registró que las llamadas al 999 -número de ayuda que se utiliza para denunciar violencia doméstica en Inglaterra-, se duplicaron durante el tiempo que duró el torneo. En otros países como México, cuando hay partidos del campeonato local, se reciben entre un 15% y un 20% más de llamadas de auxilio.

En Brasil, cuando los equipos locales jugaban entre 2015 y 2018, las agresiones físicas aumentaron un 20,8%.En España no tenemos datos que relacionen el aumento de la violencia doméstica y los partidos de fútbol. Que no se debe confundir con que no suceda, puede ser sinónimo de que aún no se ha investigado lo suficiente, que sea menor en cuanto a horarios o patrones de la denuncia o que no sea un incremento que se pueda detectar estadísticamente.Lo que no quita que esta sea una ocasión redonda para aprovechar la cobertura mediática que se le da al torneo y hablar de la violencia doméstica.

Visibilizarla puede ayudar a que las víctimas identifiquen si la están sufriendo, contribuye a reducir su sensación de aislamiento o nos pone en alerta con nuestros familiares o vecinos. Y que también sirva de recordatorio de que en España, el número de ayuda que da asistencia, información y asesoramiento jurídico, disponible durante 24 horas en más de cincuenta idiomas, es el 016.