La Álvaro de Bazán, la primera de las fragatas F-100 de la Armada, se enfrenta estos días a una prueba clave. La dotación, liderada por el capitán de navío Álvaro Zaragoza, participa en el RIMPAC, el mayor ejercicio marítimo internacional del mundo, celebrado en aguas de Pearl Harbor y con la Marina estadounidense como anfitriona.

A continuación, España liderará en el Pacific Dragon, un ejercicio de seis naciones auspiciado por la U.S. Navy en el que la fragata alojará al Estado Mayor de los marines.

Dos hitos para este barco, que acaba de empezar un despliegue de 165 días cuyas particularidades explica su comandante en una conversación telefónica antes de fortalecer su interoperabilidad para trabajar con otros aliados OTAN y la precisión en defensa antimisil balístico de la Álvaro de Bazán.