Si usted, querido lector, anda al día de las novedades televisivas y, asimismo, se pasea con asiduidad por esta columna, tendrá más que presente La maldición de Widow’s Bay, serie de Apple TV creada por Katie Dippold, cuya primera temporada concluye este miércoles, con la recién confirmada promesa de una segunda. Eva Güimil la elogió como merece el jueves pasado desde este espacio.

No vengo, pues, a celebrar la singularidad de la que ya se ha convertido en una de las series del año, pero sí a hablar de una de las maldiciones de las que se libra Widow’s Bay al tiempo que se perpetúa en el panorama televisivo dentro y fuera de nuestras fronteras: el edadismo. Seguir leyendo