Grau se prepara para una batalla casi imposible en la Cámara y fija su atención en el Senado

El jueves, el exministro de Hacienda Nicolás Grau estaba en su oficina del piso 13 de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile cuando recibió un mensaje del expresidente Gabriel Boric.El exmandatario quería saber si se animaría a bajar al primer piso del edificio para asistir al lanzamiento del libro del también exministro de Hacienda Mario Marcel, “La montaña rusa. Crónica de una crisis y cómo se superó”.La cita terminó siendo un gran evento de reencuentro del gabinete del frenteamplista, al que llegaron la exministra Carolina Tohá (Interior) -pareja de Marcel-, Giorgio Boccardo (Trabajo), Antonia Orellana (Mujer), Jessica López (MOP) y Juan Carlos Muñoz (Transportes), asimismo de subsecretarios y colaboradores de Presidencia.
Grau no quiso estar.El exministro le explicó a Boric que prefería evitar a la prensa que le preguntaría por el tema que hoy lo tiene ocupado: la acusación constitucional que presentaron en su contra republicanos y libertarios y que le fue notificada oficialmente por una funcionaria de la Cámara el miércoles 10 en su oficina.El oficialismo apunta al exministro de Hacienda de Boric, entre otras cosas, por un “error” en la proyección de la deuda por más de US$ 10 mil millones. Y, a diferencia de los nueve libelos levantados por la derecha contra ministros del periodo pasado, esta vez Grau y la actual oposición saben que enfrentan un panorama adverso en la Cámara de Diputados.Con los votos a favor del PDG, parte de la DC, RN y el independiente René Alinco, el texto queda a un paso de avanzar al Senado.Ante este difícil escenario, el economista del Frente Amplio ha fijado al Senado como la clave para salvarse de un castigo político que lo puede inhabilitar de cargos públicos -como el que ahora tiene en la Universidad de Chile- por los próximos cinco años.Grau ha abordado el escenario que se viene con el Presidente Boric y también con una de las figuras del Socialismo Democrático que tiene mayor incidencia en el Senado: el exministro del Interior y expresidente de la Cámara Alta Álvaro Elizalde.El también exministro de la Segpres en estos días está de vacaciones en Australia, pero ha mantenido contacto fluido con Grau para abordar lo que se viene.En el Senado hay parlamentarios del SD históricamente críticos al FA, como Fidel Espinoza y Alfonso de Urresti.
El exministro, no obstante, confía en que a la hora de definirse frente a una AC, ninguna figura de la oposición se va a desmarcar.Una exautoridad de gobierno involucrada en el despliegue por Grau en el Congreso dice que la estrategia en el Senado está en preparación y que las conversaciones se activarán apenas se resuelva la votación en la Cámara. Pero adelanta que una de las puertas que se van a tocar es la de los senadores de Chile Vamos.En ese sentido, consideran que será clave la opinión contraria a la AC que ya han manifestado figuras del sector, como el exministro Ignacio Briones o Harald Bayer. “Para nosotros sería muy raro que alguien como el senador Luciano Cruz Coke (Evópoli) tuviera una postura muy distante a la Briones, por ejemplo”, dice.Las tropas de GrauAdemás de la inminente derrota en la Cámara, Grau también tiene asumido otro factor en contra: que es más difícil defenderse sin tener a disposición de su defensa el aparato del Estado.Habitualmente, cuando se acusa a un ministro se activa toda una maquinaria de la Secretaría General de la Presidencia (Segpres), particularmente en la División Jurídico-Legislativa (DJL).
Al gobierno de Boric le presentaron nueve libelos. Ninguno se aprobó.Con este antecedente en mano, Grau apostó por reactivar al equipo encabezado por Francisca Moya, exjefa jurídica de la Segpres, quien hoy está en el extranjero.Ella está en coordinación con el abogado Patricio Zapata, militante de la Democracia Cristiana al que Grau llamó para encabezar su defensa en el Congreso.
Entre los factores de la elección, el exministro consideró el conocimiento que tiene el constitucionalista de los temas fiscales y que lo considera un buen comunicador para hablar en su nombre.Asimismo de Zapata, el círculo más estrecho de Grau lo conforman su exjefa de gabinete en Economía, Suina Chahuán (FA), quien ejerce como coordinadora de facto de su defensa; su exjefe de gabinete en Hacienda, Rodrigo Echecopar (FA) y el exjefe de estudios de la Dipres, Pablo Jorquera. Los dos últimos se hacen cargo de la coordinación económica de la defensa.La discusión de la acusación se realizará al mismo tiempo que la tramitación de la megarreforma de Kast, factor que algunos en el equipo de Grau temen que pueda incidir en el ánimo de los legisladores en el Senado.De momento, Grau ha evitado que el libelo le afecte de manera más fuerte a su vida personal.
De hecho, el exministro sigue jugando a la pelota y con otros proyectos, como la escritura de artículos sobre productividad, política industrial y, al igual que Marcel, de un libro enfocado en temas económicos.Por ahora, el equipo jurídico de Grau trabaja en la contestación del libelo, que debe ser presentado el 22 de este mes. Uno de los asesores del exministro recalca que hay confianza en que los argumentos jurídicos del texto sí serán importantes para convencer a los senadores de bajarle la cortina a la acusación. “En la Cámara está difícil, pero en el Senado los aspectos técnicos pueden hacer la diferencia”, dice la misma fuente.
En paralelo, el ministro se prepara para un difícil y solitario trance en la Cámara, el que enfrentará sin el soporte del gobierno, como lo hicieron sus excompañeros de gabinete.
Información de La Tercera (Chile). Edición y redacción: Noticias Today.
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