Uno de los problemas que más preocupa a los astrónomos es la acumulación de basura espacial. El ser humano lleva décadas lanzando al espacio satélites y todo tipo de elementos y muchos de ellos orbitan sin control alrededor de la Tierra.El síndrome de Kessler fue teorizado en 1991 por el astrofísico Donald J.

Kessler, y hace referencia a un fenómeno de avalancha en el cual, a partir de una densidad crítica de objetos, un choque con basura espacial produce más basura, que produce más colisiones. Esto provocaría un evento en cascada que resultaría en la destrucción a gran escala de satélites y naves a lo largo de una región orbital, y la dejaría inservible para posteriores lanzamientos.Según el profesor b, experto en basura espacial, esta situación ha comenzado ya, tal y como explicó en una entrevista en el pódcast Future Tech Feed, presentado por Sean Keach.Lewis, profesor en la Universidad de Birmingham, explicó lo grave que podría volverse rápidamente el problema: podría significar que la Tierra quedara rodeada por una impenetrable "colmena" de basura.El experto advierte que esta acumulación de basura pone en riesgo nuestros satélites y "probablemente no podríamos funcionar como una sociedad moderna sin ellos"."Cuando realizas tus operaciones bancarias, probablemente también estés utilizando servicios satélite", pone como ejemplo el profesor Lewis.

"Esos sistemas también nos proporcionan datos de sincronización, lo cual es realmente importante para cosas como la banca. Son muy vulnerables a las amenazas de los desechos espaciales".Es más, Lewis advierte de que el problema podría impedirnos abandonar la Tierra.

Lewis teoriza que los planes de exploración de la Luna o Marte, o incluso una hipotética situación en la que los seres humanos deban abandonar el planeta para evitar una extinción, estarían en peligro.Ejemplos de los problemas actualesLewis ha explicado que ya se están produciendo problemas. "Solo en 2025, los satélites Starlink realizaron unas 300.000 maniobras para intentar evitar colisionar con otros objetos en órbita", dice el profesor Lewis."Lo que están haciendo es algo enorme.

Les cuesta dinero, le cuesta dinero a SpaceX en términos de sus ganancias para intentar mantener la seguridad. Si bien creo que es justo decir que la regulación podría ser mejor en todo el mundo, lo cierto es que estas empresas son muy conscientes de sus responsabilidades en órbita.

Y están haciendo un gran trabajo al intentar ir más allá de ellos", prosigue.¿Y qué soluciones pueden aplicarse? Los científicos barajan varias ideas, entre ellas el uso de brazos robóticos e incluso redes gigantes para recoger los escombros y trasladarlos a un lugar seguro.

"Hay brazos robóticos en la Estación Espacial Internacional que se utilizan casi a diario. Así que se conocen muy bien", dice el profesor Lewis.

El problema es la financiación."Vamos a tener que tomar algunas decisiones difíciles sobre lo que haremos en órbita. Y si lo hacemos, creo que entonces ese futuro comenzará a abrirse para nosotros", concluye Lewis.