El auge de la obesidad y el sobrepeso se ha convertido en una de las grandes amenazas de la salud pública mundial. Preocupa porque el exceso de peso eleva el riesgo de decenas de enfermedades, como cáncer o dolencias cardiovasculares y metabólicas; pero también inquieta porque ponerle freno no está siendo tarea sencilla.

El planeta habita en un ambiente cada vez más obesogénico, con un sistema alimentario de abundancia, precios reducidos para productos poco saludables y unos modos de vida y trabajo que invitan al sedentarismo, y todo eso juega en contra en la batalla contra la obesidad.Seguir leyendo