SALTA.— La polémica por las facturas de energía eléctrica en General Güemes sumó este jueves un nuevo capítulo. El intendente Carlos Rosso advirtió que persisten serias irregularidades en la facturación, cuestionó la falta de soluciones para los usuarios afectados y reclamó una respuesta inmediata tanto de la empresa distribuidora como del Ente Regulador de los Servicios Públicos."Si facturan mal, tienen que hacerse cargo", remarcó el jefe comunal al referirse a las numerosas denuncias de vecinos güemenses que recibieron boletas con incrementos que no logran justificar o con consumos acumulados correspondientes a varios meses.Rosso explicó que, ante la magnitud de los reclamos, convocó a legisladores provinciales y autoridades para mantener reuniones con representantes de la empresa.

Como medida inicial se logró frenar cortes del servicio y habilitar planes de pago para los usuarios alcanzados por facturaciones cuestionadas.No obstante, aseveró que el problema sigue sin resolverse. "Hoy no tenemos una solución", admitió Rosso.Según explicó, una de las situaciones detectadas fue la falta de cobro durante los meses de marzo y abril a determinados usuarios, quienes posteriormente recibieron una factura acumulada con los tres períodos juntos.

Pero el problema no terminó allí.Rosso indicó que también aparecieron múltiples casos de vecinos que venían abonando normalmente sus boletas y que igualmente sufrieron incrementos considerables sin que existiera una explicación clara sobre los motivos.El jefe comunal dio a conocer asimismo que varios de los usuarios afectados habían sido objeto de cambios de medidores, sin que existiera una comunicación previa por parte de la empresa distribuidora ni información sobre eventuales consecuencias en la facturación."A la gente no se le comunicó que se le iba a cambiar el medidor ni qué implicancias podía tener eso", cuestionó.La controversia derivó en la apertura de una auditoría oficial sobre el proceso de facturación en Güemes, una medida que Rosso consideró necesaria pero insuficiente.Su principal preocupación radica en que no existen precisiones sobre cuánto tiempo demandará la investigación ni sobre qué ocurrirá con los usuarios que ya recibieron boletas observadas. "Ni siquiera nos dicen cuánto va a durar la auditoría", remarcó.También cuestionó el sistema de sanciones previsto para las empresas concesionarias, al señalar que las multas que eventualmente pudiera aplicar el Ente Regulador no se traducen en beneficios directos para los usuarios perjudicados ni para municipios afectados.Rosso valoró la presencia de funcionarios del Ente Regulador en Güemes para recibir reclamos de los vecinos, aunque advirtió que la principal demanda sigue sin respuesta."La pregunta de la gente es: hago el reclamo y después qué.

Porque tengo que seguir pagando lo mismo", expresó.En ese sentido, consideró que el problema no pasa solamente por escuchar a los usuarios sino por brindar una solución concreta que otorgue previsibilidad y tranquilidad a quienes recibieron facturas cuestionadas.El intendente también aprovechó la oportunidad para plantear una discusión más amplia sobre el costo de la energía en el departamento Güemes.Recordó que en la zona funcionan dos centrales térmicas que inyectan energía al sistema nacional, pero cuyos beneficios no se reflejan en las tarifas que pagan los vecinos."Tenemos dos centrales térmicas y no obstante seguimos pagando la luz más cara que en otros lugares", indicó.Remarcó que los municipios terminan absorbiendo todo el impacto social."Tratamos de controlar los aumentos tarifarios mediante ayudas y subsidios para familias vulnerables", una situación que calificó como "insostenible" frente al deterioro económico de múltiples hogares.Mientras la auditoría avanza y las respuestas oficiales siguen sin llegar, miles de usuarios del departamento continúan esperando una explicación clara sobre el origen de las facturas cuestionadas y, sobre todo, una solución que alivie el impacto de los incrementos denunciados.