SEÑOR DIRECTOR:El Congreso de Diputados español, al igual que el nuestro, es normalmente un verdadero campo de batalla y de descalificaciones entre adversarios. En su visita de esta semana al Congreso en Madrid, el Papa León XIV logró su primer milagro.

No hubo descalificaciones y el entusiasmo se desató entre todos.Desde la ultraderecha a la ultraizquierda, los diputados cerraron en un aplauso unitario de siete minutos y gritos de todos los bandos ¡viva el Papa! ¡viva España!Qué bien nos haría una visita Papal.Gonzalo Mardones V.Arquitecto