Cómo se protegen los bosques de Corrientes frente al avance de las plagas forestales

POSADAS.— Corrientes tiene más de 500.000 hectáreas de plantaciones forestales de pino y eucalipto, y su cuidado depende de un trabajo permanente de monitoreo, control biológico y asistencia técnica. En el marco del Día Mundial de la Concientización sobre la Importancia del Control de Plagas, que se conmemora cada 6 de junio, especialistas subrayan que proteger los montes no significa eliminar insectos, sino anticiparse a las amenazas para evitar daños ambientales y productivos.La sanidad forestal se convirtió en una pieza clave para sostener una de las cadenas productivas más importantes de la provincia.Detrás de cada árbol hay un trabajo silencioso de organismos públicos, instituciones científicas y empresas privadas que buscan anticiparse a las amenazas antes de que se conviertan en pérdidas.Entre las principales plagas bajo vigilancia figuran la avispa barrenadora del pino Sirex noctilio, el gorgojo del pino Pissodes castaneus, la chinche del bronceado del eucalipto Thaumastocoris peregrinus y la avispa de las agallas Leptocybe invasa.
También se monitorean de cerca especies como Tremex fuscicornis y distintas variedades de Xyleborus y Xylosandrus.El objetivo no es eliminar toda la fauna del entorno. Los técnicos remarcan que la mayoría de los insectos cumplen funciones esenciales para el equilibrio natural, y que la sanidad forestal interviene solo cuando determinadas poblaciones ponen en riesgo la salud del bosque.El trabajo se apoya en una red de monitoreo integrada por FUCOSA, SENASA, la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNNE, APEFIC, INTA IMYZA y AFoA, con estaciones distribuidas en toda la provincia para la detección temprana, identificación de especies y evaluación de biocontroladores naturales.Las estrategias combinan trampas de monitoreo, programas de control biológico con parasitoides específicos y mejoramiento genético para desarrollar materiales más resistentes.
A esto se sus sistemas de alerta temprana y líneas de investigación que responden a los desafíos del cambio climático.Los últimos períodos de estrés hídrico dejaron en evidencia la vulnerabilidad de las plantaciones: las sequías y las lluvias intensas aumentan el riesgo de ataque de insectos, lo que hace que la prevención y la asistencia técnica especializada ganan mayor relevancia.Hablar de sanidad forestal es también hablar de captura de carbono, protección de suelos, conservación de ecosistemas, empleo y desarrollo regional. Las plantaciones conviven con flora y fauna nativa y sostienen una actividad estratégica para la provincia.Detrás de cada árbol saludable hay técnicos, investigadores y productores que combinan ciencia, tecnología y gestión en territorio para que producción, conservación y desarrollo sostenible avancen juntos.
Información de El Territorio (Misiones). Edición y redacción: Noticias Today.
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