LA PAZ.–El expresidente boliviano Evo Morales, sobre quien pesa una orden de detención por abuso de menores, encabezó este miércoles una marcha en el departamento de Cochabamba, pero a la que se suman campesinos y sindicalistas de La Paz y El Alto, para reclamar la renuncia del presidente Rodrigo Paz. Evo Morales encabeza marcha junto a la Federación Campesina de Mujeres del TrópicoCon la presencia del expresidente @evoespueblo, este miércoles se desarrolla una multitudinaria marcha en el Trópico de Cochabamba que culminará con una concentración en Chimoré.

Morales encabeza… pic.twitter.com/8cNn6BnA4D— REDDTVOFICIAL (@reddtvoficial) June 10, 2026Morales, según comunicó el diario El Deber, se mostró al frente la manifestación de la Federación Campesinas de Mujeres del Trópico (Fecamtrop) que partió desde Lauca Ñ, donde vive refugiado el expresidente, y culminó a ocho kilómetros de distancia, en Chimoré. En esta última localidad dio un mensaje en el que incluso desafío la exigencia del presidente de que se entregue a la Justicia, y condicionó su viaje a La Paz a recibir garantías de seguridad.“El presidente expresó en una conferencia: ‘Si es machito que venga Evo a La Paz’.

Si me da garantías, voy allá; y si no, si es machito que venga él a Lauca Ñ para hablar de los temas sociales”, expresó Morales.En esta movilización, denominada “concentración para salvar a Bolivia” participan representantes de la Federación Trópico, Federación Carrrasco-Chimoré, Centrales Unidad, entre otras organizaciones de la región. Aunque ya se ha mostrado públicamente en otras oportunidades, se trata de la primera marcha en la que participa el líder cocalero, a 41 días de conflictos, tiempo en el que organizaciones sociales afines al exmandatario y de la Central Obrera Boliviana (COB) cumplen con cortes de rutas en La Paz, Cochabamba, Oruro, Chuquisaca y Santa Cruz.Morales indicó que para pacificar el país, el jefe de Estado debe renunciar y convocar a elecciones en el plazo de 90 días.

Asimismo, uno de los dirigentes expresó en la movilización que las horas de Paz Pereira en el gobierno están contadas. “Militares y policías, no se equivoquen, piénsela una y mil veces. Las organizaciones estamos unidas”, expresó Morales.

La marcha culminó con una concentración en Chimoré, en la que el expresidente dará un mensaje. Ayer, el ministro de Gobierno, Marco Oviedo, acusó a Evo Morales de instruir a sus bases a la toma de cuarteles y unidades policiales para favorecer el narcoterrorismo.“Esto (situación) reafirma la tesis del gobierno boliviano de que no estamos viviendo un conflicto social con sectores de diferentes regiones de nuestro país”, aseveró inicialmente Oviedo en conferencia de prensa.Marcha hacia La PazSimultáneamente con la marcha de Cochabamba, miles de trabajadores marcharon este miércoles en el centro de la capital política de Bolivia para exigir la renuncia del presidente, que evalúa decretar un estado de excepción para contener las protestas que empezaron hace cinco semanas.“¿Qué queremos?

¡Renuncia!”, gritaban los campesinos, obreros, mineros, maestros y transportistas que avanzaron por las calles de La Paz, sede del gobierno, entre el ruido de petardos.Los manifestantes rechazan las propuestas de reformas de Paz, quien puso fin a 20 años de gobiernos socialistas liderados por Morales (2006-2019) y Luis Arce (2020-2025), y la falta de resultados para salir de la peor crisis económica del país en cuatro décadas.“Algunos quieren vender, destrozar al país. Y como bolivianos verdaderos no los vamos a dejar”, expresó uno de los manifestantes, Omar Hancco, minero de 44 años de Oruro (sur), que viajó más de 380 kilómetros para protestar.Vestidos con ponchos, algunos usando cascos, los huelguistas intentaron llegar a la Plaza Murillo, donde se encuentra el Palacio de Gobierno, pero fueron dispersados por policías antimotines con gases lacrimógenos.Paz, con siete meses en el poder, denunció el lunes que las protestas que piden su dimisión son impulsadas por “narcoterroristas” y promulgó una ley que le permite ahora declarar un estado de excepción.Con esa medida se restringirían las libertades de reunión y movimiento, claves para protestar, y las fuerzas armadas podrían apoyar a los policías en la desactivación de decenas de bloqueos de carreteras que asfixian a las principales ciudades del país.En La Paz y la vecina El Alto se agudiza la escasez de alimentos, combustibles y medicinas.

Los precios de carnes y vegetales se duplicaron en los mercados y algunos conductores duermen en sus vehículos en las filas de las gasolineras.Según el gobierno, el daño económico causado por los bloqueos es de más de 1200 millones de dólares.Los principales sindicatos en protesta han rechazado los llamados al diálogo del gobierno.Agencias AFP y AP