COLÓN.— Ahí anda el “Pulga”, suelto por las calles de Santa Fe . Parece un nene con juguete nuevo, aunque en realidad no se consigue en cualquier juguetería.

Se trata de la Copa de la Liga 2021 , esa que demoró tantos años, generaciones, éxodos masivos en canchas imposibles y lágrimas que en una sola noche estrellada se cambiaron por sonrisas pandémicas. Luis Miguel Rodríguez, el “Pulguita” nacido en Simoca, está feliz.

Se está dando cuenta que está escribiendo la página final de un libro que tiene de todo un poco pero que se cierra con un fuerte y ruidoso “¡ Gracias !”. Tal como se viene anunciando, este domingo asoma el último de todos las bailes.

Se dará todos los gustos. Los campeones, los amigos, la familia y cientos de miles de sabaleros que nunca lo conocieron “en persona” pero que lo quieren como si fuera un pariente.

Eso es lo maravilloso del fútbol y del futbolista: son capaces de cambiarle un ratito la vida a la gente. Y es eso lo que hizo PR10: cambiar el curso de la historia de este club, levantar la Copa, bordar la estrella e instalarse como el futbolista más determinante de todos los que vistieron y visten esta blusa.

La emoción a flor de piel Son horas emotivas, con el llanto fácil. Esta “ Pulga-manía ” arrancó con la rueda de prensa, siguió con el reconocimiento en la Cámara de Senadores, continuará en el Concejo Deliberante, luego la charla en la Liga Santafesina, la cena para pocos el sábado a la noche y su baile final en el Cementerio de los Elefantes.

El video de presentación es un placer para la vista: el repaso de sus goles, la mayoría de ellos con forma de golazos. Uno mejor que el otro.

Y, como no podía ser de otra manera, siempre lo acompaña la Copa de la Liga. Es la mejor escenografía, por lejos.

Se quiebra, en el medio del relato, cuando dice que “la medalla de Colón Campeón está en la tumba de mi padre…porque no me pudo ver levantar la Copa”. A la hora de hablar, le agradece a su familia, reconoce el gesto de la actual Comisión Directiva de Colón por facilitar el Brigadier y nunca se olvida de Roberto San Juan, que hace tiempo dejó de ser su representante para transformarse en su amigo.

La decisión que cambió su vida Contará una y mil veces la misma anécdota: “Estábamos terceros con Atlético Tucumán cuando llegó el llamado de Vignatti a Roberto y me parecía que podía conseguir algo importante con Colón. Cuando se lo comunico al “Ruso” Zielinski, me mira y me dice: “¡No seas boludo, acá sos ídolo y la gente te adora…Atlético te ama.

Asimismo, te vas a Colón y el entrenador no te pidió. Pensalo bien…”.

La decisión estaba tomada, incluso como una forma de ejercer algo de presión, retiró sus pertenencias del vestuario de Atlético Tucumán y nunca dudó. El Operativo Colón se activaba a full y la primicia llegó en forma de audio del utilero “Decano”, confirmando que “el Pulga retiró sus cosas y se va a Colón de Santa Fe”.

Recuerda “lo loco” de ese primer viaje: “Salí de Tucumán, fui a Buenos Aires, me estaba esperando Roberto (San Juan) y de ahí para Santa Fe; lo más fácil es agarrar el auto y venir directo”. Asegura que Comesaña le expresó, cuando llegó a Colón: “Yo a usted no lo pedí”.

Y que en un partido, estando adentro de la cancha, alcanzó a escuchar desde el banco un “al final no se éste de qué juega”. Entonces, cuando terminó, le retrucó: ¿Por qué me pone?.

Entonces, el veterano DT respondió “Porque usted hace goles”. A lo que “Pulga” cerró: “Bueno, entonces seré 9”.

Después vino Lavallén y el mismo “Pulga” rearma la escena: “En el torneo local no le ganábamos a nadie, pero en la Sudamericana el equipo pasaba de fase. Vignatti lo quería sacar a Lavallén; un día le salvé la cabeza y así fue zafando.

Hasta que llegamos a esa final increíble en Paraguay ”. Finalmente su camino se cruzó con un tal Eduardo Domínguez , el entrenador con el que salió campeón en Colón: “Eduardo era de hablar poco o muy poco; trabajaba mucho, decía dos o tres palabras y todos tirábamos para el mismo lado”.

Elogiará a Vignatti (“José siempre buscó e intentó sacarlo campeón a Colón”) y le agradecerá a Alonso, porque le ofreció despedirse en el Cementerio de los Elefantes, algo que se cumplirá este domingo, con una fiesta que arrancará desde muy temprano y con varias sorpresas de todo tipo en “El Último Baile del Pulga”. Dice que no sabe qué hará de su vida después de este domingo que se retira: puede ser técnico, puede ser director deportivo o puede ser político.

A los hinchas de Colón no les importa demasiado que hará Luis Miguel Rodríguez con su vida…lo que les importa es lo que hizo el “Pulga” con la vida de ellos: se las cambió para siempre y para mejor. Les regaló una Copa y les bordó la primera estrella .

El ídolo, capitán y goleador de Colón Campeón prepara su último baile. No quedan dudas que necesita la mejor música.

La música más maravillosa.