BUENOS AIRES.— LIMA.– El voto de los peruanos en el exterior, incluido el registrado en la Argentina, inició a inclinar el resultado de la segunda vuelta presidencial en Perú, donde Keiko Fujimori logró pasar al frente por un margen mínimo sobre su rival, Roberto Sánchez, en un conteo que se mantiene extremadamente ajustado.Según el último reporte de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), actualizado a las 14.56 de este jueves, la candidata de Fuerza Popular obtiene el 50,003% de los votos válidos, frente al 49,997% del postulante de Juntos por el Perú, con el 98,23% de las actas contabilizadas. La diferencia es de apenas unos cientos de votos, luego de un cambio de tendencia impulsado por el escrutinio de los sufragios emitidos fuera del país.La noche previa, hacia las 23, el recuento ya mostraba a Fujimori con una ventaja de 534 votos, en una jornada clave para su espacio político, que esperaba revertir o reducir la distancia con el aporte del voto exterior.

Fuentes cercanas al fujimorismo señalaron que ese día era considerado su “Día D”, a la espera también de la resolución de actas observadas por parte de los Jurados Electorales Especiales (JEE).En ese universo aún en disputa —que representa el 1,745% del total— predominan actas provenientes de regiones donde Fujimori obtuvo mejores resultados, como Lima, Callao, Piura, La Libertad, Loreto, Ucayali y la circunscripción de peruanos en el extranjero. En menor medida, quedan actas de zonas favorables a Sánchez, como Cusco, Áncash y Junín.En la Argentina, uno de los principales centros de votación en el exterior, estaban habilitados 145.893 electores peruanos, de los cuales participó el 30,896%, es decir, 45.075 votantes.

La mayor concentración se registró en la Ciudad de Buenos Aires, con 30.689 votantes, seguida por Córdoba (5194), La Plata (5043), Mendoza (2134) y Rosario (1697), entre otras localidades.En la Argentina, con el 93,65% de las actas escrutadas, la candidata de Fuerza Popular se imponía con el 61,31% (unos 25.361) frente al 38,67% (unos 16.005) del postulante de Juntos por el Perú.El proceso de repliegue electoral concluyó con la llegada a Lima del último vuelo con actas y cédulas provenientes del exterior, precisamente desde Buenos Aires. Según comunicó la Cancillería, se trató de 233 actas correspondientes a unos 32.000 votos, en el marco de un operativo que incluyó 219 locales de votación en 73 países.El avance del escrutinio y la reducción de la ventaja de Sánchez introdujeron mayor tensión política.

El candidato de Juntos por el Perú, que días atrás había manifestado su disposición a respetar los resultados, evitó ratificar esa postura de manera explícita y denunció la existencia de “una voluntad de muchos actores” de “querer torcer un resultado democrático”.Asimismo, respaldó las movilizaciones convocadas por sus simpatizantes, que en los últimos días se manifestaron frente al Jurado Nacional de Elecciones (JNE). “Es un derecho constitucional en la defensa de una victoria popular y del voto”, aseveró, aunque pidió que las protestas se mantengan dentro de un marco pacífico.Desde 8am de hoy hemos sostenido muy importantes audiencias con la Misión de Observadores de la Unión Europea y luego con la Misión de Observadores de la OEANuestro Pueblo está vigilante el Voto y la democracia se respetan— Roberto Sánchez Palomino (@RobertoSanchP) June 11, 2026Por su parte, Fujimori llamó a la cautela y a respetar el proceso institucional. “Dato mata relato”, remarcó, al remarcar que lo determinante son las actas oficiales. La candidata también recordó que su adversario había anticipado que acataría los resultados y subrayó que serán las autoridades electorales las que emitan el veredicto final.El lento conteo de votos no constituye una anomalía en el sistema electoral peruano, que exige el traslado físico de actas desde todo el territorio nacional y desde decenas de países.

A ello se suma la revisión de actas observadas y la resolución de impugnaciones, lo que históricamente ha demorado la proclamación oficial de resultados.Un antecedente cercano es el balotaje de 2021, cuando el resultado entre Pedro Castillo y la propia Fujimori se conoció seis semanas después de la votación, también con una diferencia mínima.Agencias Reuters y AP