SAN JUAN.— Con un reajuste de 2,15%, el haber mínimo del sistema previsional gestionado por la Anses pasará en julio de $403.318 a $411.989, en bruto, en tanto que el haber máximo subirá de $2.713.948 a $2.772.298. El índice de reajuste replica la variación que tuvo en mayo el Índice de Precios al Consumidor (IPC) y que fue informada esta tarde por el Indec.

Para quienes perciben solo un haber mínimo, el monto del ingreso será de $481.989, al sumarse el bono de $70.000. Una vez restado el aporte al PAMI, la cifra a cobrar efectivamente será de $469.629.

A causa del congelamiento del bono, el incremento efectivo del ingreso total para este grupo de jubilados no llega a 2,15%, sino que es inferior, de 1,83%. En tanto, el importe a cobrar en mano en el caso del haber máximo será de $2.618.320.

En los próximos días, la Anses expresará en una resolución los montos definitivos. El cálculo se basa en el índice de inflación con dos decimales, y para calcular los ingresos netos se restó el aporte al PAMI (en algunos casos hay también otros descuentos).

Bono congelado El pago del refuerzo se dispone cada mes por un decreto del Poder Ejecutivo y, según reiteradas declaraciones de funcionarios y lo expresado en la ley de presupuesto, no hay voluntad política para mejorar esa parte del ingreso, que no se modifica desde marzo de 2024. Desde abril de aquel año y hasta mayo del actual, la inflación acumulada fue de 116,7%, con lo cual el adicional cobrado por quienes tienen los ingresos más bajos perdió un 53,8% de su poder de compra.

Si se le hubiera aplicado desde abril de 2024 la misma suba otorgada a los haberes propiamente dichos (suba que contempló inicialmente un plus al reajuste por inflación), este mes el importe sería de $209.992. De acuerdo con datos publicados por la Subsecretaría de Seguridad Social, unas 2,96 millones de personas cobran ese ingreso mínimo entre quienes están en el régimen contributivo (en la gran mayoría de los casos, se trata de quienes se jubilaron con moratoria).

En ese grupo hay quienes tienen un haber mensual superior al mínimo, pero inferior al monto resultante de sumarle al mínimo los $70.000; en estos casos, se abona un plus para completar esta última cifra y, de esta manera, el ingreso mensual garantizado será en julio de $481.989. Beneficios no contributivos También los beneficiarios de prestaciones no contributivas perciben el bono y se incrementan según la regla de movilidad.

En julio, la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM), a la que se accede a los 65 años sin requisitos de aportes, será de $329.591 luego de actualizarse en un 2,15%; con el refuerzo de $70.000, el importe llegará a $399.591, en bruto. En mano, será de $389.703.

El valor de la pensión no contributiva por invalidez laboral, que equivale al 70% del haber mínimo, será de $288.392 y, sumado el refuerzo, llegará a $358.392 en bruto y a $349.740 en neto. Reajuste acumulado vs. inflación En los primeros cinco meses del año, las subas de las jubilaciones por movilidad acumularon un 15,3% y la inflación fue de 14,7%.

Así, en el período, los haberes puros (sin bono) tuvieron un reajuste algo superior a la inflación. Esto sucedió porque, si bien en los primeros tres meses las recomposiciones fueron de porcentajes más bajos que la variación del IPC, en los dos últimos meses (abril y mayo), sucedió lo contrario.

El mes pasado, por caso, cuando la inflación fue de 2,1% según el Indec, el reajuste de las jubilaciones resultó de 3,38% (en línea con la inflación de marzo). Por el rezago de dos meses que tiene el índice de movilidad respecto del dato de variación del IPC, las jubilaciones pierden poder de compra cuando el promedio de los precios tiene tendencia al alza, y se recuperan cuando el índice de inflación va a la baja.

Según la estadística oficial, hay alrededor de tres millones de jubilados que no perciben bono. Y son quienes, por esa razón, más poder de compra perdieron entre 2020 y principios de 2024 (este tema está siendo considerado en la justicia y varios tribunales del interior declararon la inconstitucionalidad de la ley de movilidad promovida por el gobierno de Alberto Fernández, que provocó un fuerte deterioro).

Para quienes cobran el ingreso mínimo, el reajuste en los primeros cinco meses del año fue de solo 12,7% (por falta de actualización del bono), con lo cual siguieron perdiendo frente a la inflación, algo que ya viene ocurriendo en los últimos años. Solo entre enero y mayo la caída fue de 1,7%.

Asignaciones por hijos La suba de 2,15% alcanza a la Asignación Universal por Hijo (AUH), que en mayo será de $148.048 para menores de 18 años y de $482.061 por hijos con discapacidad. Es la prestación percibida por trabajadores informales y desocupados.

Cada mes se cobra, en la mayoría de los casos, el 80% del importe total (en mayo, $118.438 y $385.649, en cada caso); el 20% queda pendiente para un pago anual, sujeto a la certificación de cuidados sanitarios y asistencia escolar. Las asignaciones del salario familiar que cobra un grupo de empleados formales y de monotributistas también reciben la recomposición mensual por inflación.

En este grupo, los montos por hijos menores de 18 años serán, dependiendo del nivel de ingresos del hogar, de $74.032; $49.939; $30.206, o $15.585. Aumento de aportes previsionales También se reajustarán los aportes previsionales pagados por los autónomos, y las remuneraciones mínima y máxima para calcular los aportes al sistema jubilatorio, a la obra social y al PAMI (17% del sueldo bruto).

En julio, esos límites serán, aproximadamente, de $138.758 y de $4.509.567. Así, todos los sueldos mayores a esta última cifra tendrán un descuento de $766.626.

En otro orden, el valor de cada mes de aporte que pueden comprar las personas de ciertos grupos etarios para completar los aportes previsionales de acuerdo con el esquema previsto en la ley 27.705 será en julio de alrededor de $40.240. Es una cifra que se reajusta mensualmente por inflación, al igual que las cuotas de la moratoria descontadas de los haberes de quienes se jubilaron con esta herramienta.