En el marco del inicio de la Copa de Futbol en México, la euforia deportiva se vio contrastada por la exigencia de justicia. Mientras los aficionados celebraban el arranque del evento deportivo internacional, colectivos de madres buscadoras alzaron la voz para denunciar la crisis de desapariciones que atraviesa el país.

Las jornadas de protesta comenzaron por la mañana en el Ángel de la Independencia, punto donde los aficionados se reunían para celebrar. Allí, los colectivos manifestaron su postura de manera pacífica y colocaron fichas de búsqueda con los rostros de personas desaparecidas, buscando recordar que la tragedia persiste a pesar del ambiente festivo.

Otro contingente marchó por la Calzada de Tlalpan, dirigiéndose hacia las inmediaciones del Estadio Ciudad de México. Al acercarse al recinto, el grupo fue interceptado y encapsulado por elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), quienes impidieron su avance, manteniéndolos a distancia de la zona del Coloso de Santa Úrsula.

Los colectivos enfatizaron que la realización del Mundial no debe opacar la situación nacional pues más de 133 mil personas no han vuelto a casa. La protesta buscó visibilizar a las miles de familias que enfrentan la ausencia de sus seres queridos.

Durante el partido inaugural, la tensión aumentó cuando la policía replegó a los manifestantes que se encontraban sobre el puente peatonal que conduce al estadio, entre ellos colectivos de búsqueda. Se reportaron momentos de enfrentamiento entre las fuerzas de seguridad y diversos contingentes, incluyendo al bloque negro, grupos pro Palestina y un grupo reducido de buscadoras.

Finalmente, alrededor de las 14:00 horas, las madres buscadoras y los diversos colectivos que se manifestaban en las cercanías del estadio se retiraron del lugar. Mientras avanzaban sobre Calzada de Tlalpan con dirección al centro, integrantes del bloque negro que acompañaron a los colectivos de búsqueda causaron destrozos a su paso.

Con martillos y palos rompieron los cristales de la estación Vergel del Tren Ligero. Más adelante, en el callejón Esfuerzo destruyeron una patrulla de la Policía Bancaria e Industrial, rompieron cristales y espejos; un policía que se encontraba al interior quedó en estado de shock.