¿Comes demasiados huevos? Expertos revelan cuántos puedes consumir al día sin riesgosHarvard lo tiene claro: esta sería la vitamina clave para proteger tu cerebro Durante décadas, los especialistas han advertido sobre los efectos nocivos del tabaco en la salud.

No obstante, muchos de los mecanismos biológicos que explicaban cómo el humo dañaba progresivamente órganos vitales seguían siendo objeto de investigación. Ahora, un equipo de científicos chilenos ha logrado identificar una pieza clave que conecta la exposición al humo del cigarrillo con el deterioro de los pulmones y del sistema cardiovascular.El receptor que activa el daño en el organismoLos investigadores descubrieron que una molécula conocida como receptor P2Y6 desempeña un papel fundamental en la respuesta del cuerpo frente a la exposición prolongada al humo del tabaco.

Según el estudio, este receptor participa en procesos que provocan el endurecimiento y estrechamiento de los vasos sanguíneos pulmonares, una condición que puede derivar en complicaciones severas para el corazón y los pulmones.La investigación dio a conocer que cuando el organismo permanece expuesto durante largos períodos a las sustancias tóxicas presentes en el humo, se desencadena una serie de reacciones inflamatorias que alteran el funcionamiento normal de las arterias pulmonares. Este proceso favorece el desarrollo de hipertensión pulmonar y contribuye al avance de enfermedades como la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), una de las principales causas de muerte relacionadas con el tabaquismo.Cómo afecta al corazón y los pulmonesPara comprobar sus hipótesis, los científicos desarrollaron modelos experimentales en los que analizaron los efectos de la exposición prolongada al humo del cigarrillo.

Los resultados mostraron que la activación del receptor P2Y6 favorece cambios estructurales en los vasos pulmonares y aumenta la carga de trabajo del ventrículo derecho del corazón, que debe esforzarse más para bombear sangre hacia los pulmones. Con el tiempo, esta situación puede provocar hipertrofia cardíaca y otras complicaciones cardiovasculares.Los investigadores también observaron que al bloquear experimentalmente la actividad de este receptor era posible reducir parte del daño vascular y proteger la estructura pulmonar.

Aunque estos resultados aún requieren validación en seres humanos, representan un avance importante para comprender por qué el humo del tabaco genera consecuencias tan profundas en distintos órganos del cuerpo.Un descubrimiento con impacto en la salud públicaLa relevancia del hallazgo va más allá del ámbito científico. La Organización Mundial de la Salud estima que millones de personas padecen enfermedades asociadas al tabaquismo, mientras que la EPOC afecta a más de 200 millones de personas en todo el mundo.

Comprender con mayor detalle los mecanismos que desencadenan estas patologías podría facilitar el desarrollo de nuevas estrategias de prevención y tratamiento.Aunque los expertos destacan que dejar de fumar sigue siendo la medida más eficaz para proteger la salud, este descubrimiento aporta una nueva pieza al complejo rompecabezas de los efectos del tabaco sobre el organismo. Asimismo de confirmar el impacto del humo sobre los pulmones, refuerza la evidencia de que el tabaquismo también afecta directamente al sistema cardiovascular, acelerando procesos que pueden comprometer seriamente la calidad y expectativa de vida de quienes mantienen este hábito.P2Y6: la “pieza clave” del daño pulmonar y vascularSegún los resultados publicados, el receptor P2Y6 actúa como un mediador de la respuesta inflamatoria y de los cambios estructurales en las arterias pulmonares.

Al activarse, promueve procesos que aumentan la rigidez de los vasos y favorecen la proliferación de células en sus paredes, un fenómeno que termina por estrechar el flujo sanguíneo.El equipo, liderado por investigadores como Diego Rojas, comprobó que al inhibir P2Y6 en modelos experimentales se protegía en gran medida la estructura del pulmón y se reducía la hipertrofia del ventrículo derecho del corazón, que es el encargado de bombear sangre hacia los pulmones. Esto sugiere que el receptor no solo participa en el daño local, sino también en la sobrecarga cardíaca asociada al tabaquismo crónico.Por qué el humo del tabaco daña tanto al cuerpoEl hallazgo se suma a un amplio cuerpo de evidencia que muestra que el humo del tabaco es una mezcla de miles de sustancias químicas, de las cuales decenas son claramente tóxicas y cancerígenas.

Entre ellas se han identificado oxidantes, acroleína, formaldehído, óxidos de nitrógeno, metales pesados y compuestos que pueden dañar directamente el ADN de las células pulmonares.Esa combinación provoca inflamación crónica, estrés oxidativo, destrucción del tejido respiratorio y alteraciones en la reparación del pulmón, lo que favorece enfermedades como bronquitis crónica, enfisema, EPOC y distintos tipos de cáncer. A nivel cardiovascular, el humo contrae arterias, altera el ritmo cardíaco, aumenta la presión arterial y eleva el riesgo de infarto, accidentes cerebrovasculares y otras patologías vasculares graves.VIDEO RECOMENDADO: