La muerte de Erasmo: el caso del perro atropellado en Barranco que derivó en denuncias por abandono animal y una disputa en redes sociales

Más que un aeropuerto: las cifras del primer año de operación y cómo el Jorge Chávez apunta a ser un hub para el e-commerceLa historia del panel publicitario de 18 metros instalado durante la madrugadaLa noche del 19 de mayo, un perro mestizo llamado Erasmo fue atropellado por una motocicleta mientras intentaba cruzar la avenida Miguel Grau, en Barranco. Lo que inicialmente parecía un accidente de tránsito que involucraba a un animal terminó convirtiéndose en una controversia que hoy enfrenta a vecinos, rescatistas, una clínica veterinaria y a la propietaria del can.Mientras un grupo de residentes sostiene que la muerte del animal es consecuencia de un presunto abandono reiterado, la dueña rechaza esa versión y afirma que su mascota fue sometida a una eutanasia injustificada sin su consentimiento.De acuerdo con el acta de intervención policial de la Comisaría de Barranco, el accidente sucedió aproximadamente a las 6:52 p.m. del 19 de mayo frente a la Universidad de Ingeniería y Tecnología (UTEC).Según la declaración de Natalia Rigacci, una de las personas que participó en el rescate y la primera persona en advertir la presencia del perro antes del accidente, relató a El Comercio que observó al animal deambular por una zona de intenso tránsito vehicular y que le llamó la atención su aparente estado de desorientación y pelaje descuidado.Según su testimonio, el perro logró atravesar dos vías antes de intentar cruzar una tercera, momento en que fue impactado por una motocicleta.“El perro salió despedido y el motociclista también cayó.
Cuando intentó levantarse ya no podía mover las patas traseras. Estaba muy asustado”, mencionó.Vecinos de la zona acudieron inmediatamente a auxiliar al animal.
Entre ellos se encontraba Yanira Dávila, quien relató que escuchó los gritos del perro desde su vivienda y descendió para ayudar junto a otras personas.Los rescatistas trasladaron al can a la clínica veterinaria HeyVet, ubicada en Miraflores. Según el acta policial, los vecinos asumieron los gastos derivados de la atención veterinaria.De acuerdo con el informe médico veterinario emitido por el establecimiento, Erasmo ingresó a las 7:30 p.m. en estado crítico, presentando signos compatibles con un shock hipovolémico severo provocado por traumatismos de consideración.El documento señala que durante la evaluación clínica se detectó ausencia de reflejo palpebral, mucosas pálidas, deshidratación severa, taquicardia y compromiso respiratorio.
Asimismo, una ecografía de emergencia habría evidenciado abundante líquido libre en el abdomen compatible con una hemorragia interna severa.Entre los diagnósticos presuntivos consignados figuran ruptura hepática, ruptura esplénica, hemorragia intraabdominal y contusión pulmonar traumática.Natalia Rigacci indicó que parte del grupo que acompañó al perro recibió una explicación directa del personal médico.“La doctora nos explicó que tenía hemorragias internas, que los órganos estaban comprometidos y que las probabilidades de sobrevivir a una cirugía eran extremadamente bajas”, aseveró.Según el informe veterinario, el pronóstico fue considerado “grave y desfavorable” debido al compromiso multisistémico del animal y a la sospecha de hemorragias internas severas.El documento precisa que el personal médico comunicó a los responsables circunstanciales sobre el estado crítico del paciente y las alternativas disponibles, incluyendo la eutanasia humanitaria.Finalmente, el procedimiento fue realizado a las 8:00 p.m. del mismo día, martes 19 de mayo.Las personas que participaron en el rescate sostienen que la decisión se tomó luego de conocer la evaluación médica y descartan haber actuado con algún interés económico.“Lo único que queríamos era salvarlo. Incluso habíamos hablado de asumir los gastos médicos y de buscar quién pudiera cuidarlo después de una eventual recuperación.
Nadie estaba pensando en dinero”, aseveró Rigacci.La denuncia policial presentada posteriormente señala que las personas involucradas en el rescate desembolsaron más de S/1,300.00 por la atención veterinaria brindada al animal.Luego de la muerte de Erasmo, algunos de los vecinos que participaron en el rescate presentaron una denuncia policial contra la propietaria del perro.Según consta en el acta, los denunciantes sostienen que el animal permanecía frecuentemente en la vía pública y se señala que existían reportes previos en grupos vecinales sobre la presencia del animal en la vía pública.Durante la intervención policial, los agentes acudieron al inmueble ubicado en el jirón Juan Fanning 100, en Barranco, donde la propietaria se encontraba alojada temporalmente, con el objetivo de entrevistarla. No obstante, no obtuvieron respuesta.Los denunciantes sostienen que ya habían visto al perro deambulando solo por distintas zonas del distrito y que advertían sobre una aparente falta de supervisión.
Asimismo, afirman haber recopilado comentarios de administradores de alojamientos temporales en los que se habrían reportado situaciones similares relacionadas con el cuidado del animal.Hasta el momento, las acusaciones por abandono animal no han sido determinadas por una autoridad administrativa o judicial.La propietaria del perro, identificada en la denuncia policial como Isadora Berenice Rendón Plaza, rechaza la versión de los rescatistas y cuestiona la actuación de la veterinaria.A través de publicaciones difundidas en una página de Facebook denominada “Perrito atropellado en Barranco”, la administradora de esta página sostiene que Erasmo no presentaba lesiones que justificaran la eutanasia y afirma que nunca tuvo la oportunidad de acceder a una segunda opinión médica.Asimismo, asegura que se le impidió reunirse con su mascota mientras era atendida y acusa a las personas que participaron en el rescate de haber impulsado el procedimiento sin su autorización.En diversas publicaciones, también atribuye a las rescatistas, a vecinos de Barranco y a la veterinaria una supuesta responsabilidad en la muerte del animal. No obstante, hasta el momento no ha presentado evidencia pública que sustente dichas acusaciones.Las publicaciones difundidas en la página también contienen acusaciones directas contra los vecinos que participaron en el rescate y contra la clínica veterinaria que atendió al animal.En ellas se afirma que la eutanasia habría sido realizada sin justificación médica suficiente y se cuestiona la validez del informe veterinario.De igual manera, se acusa a los rescatistas y a la clínica de haber actuado motivados por intereses económicos.No obstante, hasta el momento no se han presentado documentos o peritajes independientes que respalden estas afirmaciones.“Se está diciendo que nosotros le estamos pidiendo que nos vuelvan el dinero, y eso es totalmente falso”, mencionó Natalia.Por el contrario, el informe médico veterinario revisado por El Comercio detalla las lesiones internas detectadas durante la atención de emergencia y concluye que el paciente presentaba un cuadro crítico con pronóstico grave.Otro aspecto que ha generado preocupación entre los involucrados es la difusión de información personal en redes sociales.Los vecinos que participaron en el rescate denuncian que en la página de Facebook se han publicado nombres, fotografías y otros datos identificatorios de varias personas relacionadas con el caso.Rigacci afirmó que incluso se difundieron datos vinculados a familiares suyos.“Lo que más me preocupa es que se han publicado direcciones relacionadas con mi familia.
Más allá de las acusaciones, eso genera una situación de riesgo”, expresó.Asimismo, sostienen que han sido objeto de insultos y acusaciones públicas en las que se les atribuye responsabilidad directa por la muerte del animal.La página de Facebook donde se difunde la versión de la propietaria continúa publicando contenido relacionado con el caso y cuestionando la actuación tanto de las vecinas como de la veterinaria.
Información de El Comercio (Perú). Edición y redacción: Noticias Today.
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