El Banco Central Europeo (BCE) subió este jueves 11 de junio un cuarto de punto porcentual su principal tasa, hasta el 2,25%, para combatir el aumento de la inflación provocado por la guerra en Oriente Medio.Es la primera subida desde setiembre de 2023.La principal causa es el alza de los precios de la energía debido a la guerra librada por Estados Unidos e Israel contra Irán, acompañada del cierre del estrecho de Ormuz, clave para el transporte de petróleo.Algunos economistas preveían esta decisión pero la consideran arriesgada en un contexto de crecimiento desacelerado y de ausencia, por el momento, de una subida generalizada de los precios.La presidenta del BCE, Christine Lagarde, rechazó estas críticas en una rueda de prensa.El aumento de las tasas decidido por “unanimidad” de los miembros del consejo de gobernadores es “claramente una señal” y es “necesario” frente a la incertidumbre y las perspectivas de inflación, insistió.Al elevar las tasas, el BCE encarece el crédito, lo que frena el consumo y la inversión. El objetivo es ralentizar la demanda para contener el aumento de los precios.El BCE prevé asimismo que la inflación se acelere al 3% en 2026, frente al 2,6% pronosticado anteriormente, y estima que la economía de la zona euro crecerá un 0,8%, es decir, un punto porcentual menos en comparación con la estimación de marzo.“No es como si estuviéramos en un entorno donde el crecimiento esté ausente o seriamente amenazado”, afirmó Lagarde.Pero advirtió que una persistencia de los elevados precios de la energía podría afectar los precios de otros bienes y los salarios.“Los mercados, hasta ahora, reaccionan con calma, pero eso no significa que bajo ninguna circunstancia debamos subestimar los riesgos a los que nos enfrentamos”, añadió el jueves Kyriakos Pierrakakis, presidente del Eurogrupo, durante una reunión en Luxemburgo, al comentar la decisión del BCE.“Medida de precaución”Según Lagarde, el “riesgo principal habría sido no tomar este tipo de decisión”.El banco trata de no repetir el error de 2022, cuando se le acusó de haber reaccionado demasiado tarde al aumento de la inflación vinculada a la guerra en Ucrania.“Si se deja que la inflación se descontrole, después resulta mucho más difícil devolverla al nivel de estabilidad de precios que hemos definido”, explicó Lagarde.La “decisión correcta” fue “actuar en favor de la estabilidad de precios, para que los hogares y las empresas puedan tomar sus decisiones de inversión y empleo”, añadió.Para Stefan Gerlach, economista de EFG Bank, “esta subida de tasas debe considerarse como una medida de precaución destinada a reforzar la credibilidad del BCE en la lucha contra la inflación, y no como el inicio de un ciclo de endurecimiento agresivo”.El BCE subrayó que las perspectivas siguen siendo inciertas y que actuará dependiendo “de los datos, reunión por reunión”.