El futuro es una incógnita, sobre todo para los jóvenes. Un informe de Argentinos por la Educación indica que el 52% de los estudiantes de 15 años no puede definir qué ocupación espera tener a los 30 años.

A la vez, desde hace años se repite en el ámbito de la educación un dato difundido en el Foro Económico Mundial de Davos hace una década: el 65% de los alumnos de primaria trabajarán en empleos y profesiones que todavía no se inventaron. Por eso, para muchos estudiantes recorrer la feria y experiencia inmersiva que lanzó el Instituto Tecnológico Buenos Aires (ITBA) el fin de semana pasado fue como asomarse a una ventana al futuro.

El evento –Future Day, que se llevó a cabo en la sede distrito tecnológico del ITBA– propuso una experiencia diferente para conocer de cerca el mundo de la ingeniería, la tecnología y los negocios, a través de actividades lideradas por estudiantes, docentes, investigadores, graduados y autoridades de la universidad.“Este fue el debut en público de nuestro proyecto R-AI-026, el robot autónomo del ITBA y su juego con inteligencia artificial. Al ser vistoso y tecnológicamente novedoso, llama mucho la atención, tiene ese marketing natural, casi como si fuese un juguete”, cuenta Conrado Beatriz, que es ingeniero químico y en la actualidad cursa la maestría en Management y Analytics. “Me gustó mucho, me sirvió para dimensionar el valor que tiene para los demás ser alumno y graduado de esta institución.

Recibí muchísimo cariño, apoyo e interés por parte de futuros alumnos, padres y personas interesadas en la ingeniería y la tecnología”, agrega.Modelos como el robot que presentó Beatriz se sumaron a unas casi 100 experiencias de acercamiento a la producción de la institución. Los modelos de autos tipo Fórmula 1 o los simuladores de los que se podía participar en los patios exteriores fueron solo algunas de las opciones que se ofrecían y, por supuesto, algunas de las propuestas más atractivas, donde se formaban las filas más largas, pero no eran las únicas.

A lo largo de los dos días que duró la muestra, el viernes y el sábado últimos, se desarrollaron más de cien actividades simultáneas protagonizadas por la comunidad del instituto. Los asistentes pudieron conocer proyectos estudiantiles desarrollados para competencias internacionales, como Aero ITBA, el primer avión de ala delta argentino que un equipo de estudiantes de Ingeniería Mecánica del instituto presentó en una competencia en Kansas, a fines de abril último, y quedó entre los diez mejores del mundo en una competencia que cuenta con el reconocimiento de referentes de la industria aeronáutica.También el trabajo de Drillbotics, que es un equipo del ITBA que diseña, construye y pone a prueba un equipamiento tecnológico de perforación, que busca ser una opción ante los desafíos que presenta del sector energético.

El Chem-E-Car fue una de las atracciones más convocantes: un auto que los estudiantes del ITBA están desarrollando para una competencia internacional. Es un prototipo de auto químico que, en lugar de usar litio, utiliza niquel y será presentado en la Chem–E-Car Competition 2026, que a fines de este mes tendrá su versión regional en Honduras.Los cohetes fueron otro de los atractivos de la muestra, en especial los producidos por el ITBA Rocketry Team, un grupo de estudiantes que se especializan en el diseño, construcción y lanzamiento de cohetes experimentales de alta potencia, como por ejemplo el modelo con el que ganaron la prestigiosa competencia internacional Spaceport America Cup.

Lo mismo que el satélite construido con una lata de gaseosa, CanSat, con el que los estudiantes del ITBA se consagraron campeones mundiales en la prestigiosa competencia CanSat 2025 en Virginia, Estados Unidos. Con el respaldo de la NASA, el desafío consistió en diseñar y construir un satélite del tamaño de una lata de gaseosa capaz de cumplir múltiples misiones técnicas.

En el exterior de la sede, las demostraciones de Fórmula SAE y Fórmula Baja SAE pusieron en movimiento dos monoplazas construidos íntegramente por estudiantes. Asimismo, participaron de desafíos interactivos sobre Ingeniería Industrial y recorrieron el laboratorio de manufactura digital para conocer aplicaciones de impresión 3D y su impacto en la industria.“Nosotros recibimos el robot en su estado más puro, solo la estructura mecánica y el acceso a su control básico para operarlo en una primera instancia.

El verdadero desafío es que ahora le estamos instalando sensores que, junto a su cámara integrada, desarrollarán sus sentidos. Esto, sumado al software que funcionará como cerebro, integrará todo para que el robot sea completamente autónomo y responda a órdenes humanas mediante voz o texto.

Asimismo, el objetivo es que esté conectado con el Campus ITBA para que pueda, por ejemplo, controlar los ascensores y servir de guía o asistente para cualquier persona que visite las instalaciones”, explica Beatriz.“Lo que más me llamó la atención fue descubrir la filosofía de aprender haciendo”, expresa Azul Bergese, que hace algunos años participó de una muestra similar y allí decidió estudiar Ingeniería Industrial. Esta vez, le tocó participar como alumna. “Lo que más me impactó aquella vez fue ver todo lo que los estudiantes hacían asimismo de cursar, aun en los primeros años de la carrera: proyectos, competencias, investigación y organizaciones estudiantiles.

Me sorprendió la cantidad de oportunidades que había para involucrarse y aprender de forma práctica. Años después, tuve la oportunidad de estar del otro lado y compartir esta vez con futuros ingresantes mi propia experiencia en la universidad”, detalla.Las actividades permitieron explorar distintas áreas de la ingeniería, la tecnología y los negocios a través de experiencias inmersivas, desafíos y laboratorios.

Hubo propuestas sobre robótica, captura de movimiento y tecnología espacial; simulaciones vinculadas a energía, sostenibilidad y desarrollo industrial; experiencias en manufactura digital e impresión 3D; y espacios para comprender el impacto de la IA, el análisis de datos y la toma de decisiones en organizaciones. También se presentaron tendencias tecnológicas en ingeniería naval, aplicaciones vinculadas a la energía eólica y actividades relacionadas con los desafíos y el desarrollo del sector petrolero.“El ITBA Future Day acerca la ciencia a los estudiantes desde la experiencia y la curiosidad.

Explorar un laboratorio, descubrir proyectos creados por estudiantes y conversar directamente con ellos, así como con docentes e investigadores, permite que el conocimiento se vuelva algo cercano y tangible. Ese contacto directo con toda la comunidad ITBA es parte central del valor del evento y de su impacto en quienes están comenzando a imaginar su futuro profesional”, expresó Fabricio Ballarini, director del Departamento de Ciencias de la Vida.Los asistentes participaron asimismo de experiencias con actividades de realidad virtual, análisis de percepción y conducta; talleres para explorar el ADN y aplicaciones biotecnológicas.

Se presentaron desarrollos en bioingeniería como Stiffio, orientado a la evaluación de la mecánica cardiovascular, y RYAN, un sistema de rehabilitación neurovisual controlado mediante el movimiento ocular. “Elegir una carrera implica imaginar un futuro y este evento busca acercar esa experiencia de manera concreta. A través de proyectos, desafíos y actividades participativas, los estudiantes pueden conocer de cerca cómo se aprende y trabaja en ingeniería, tecnología y negocios, y descubrir habilidades claves como el pensamiento crítico, la creatividad, la capacidad de análisis y el trabajo en equipo, fundamentales para desenvolverse en entornos cada vez más complejos”, explicó Gabriela Bordoy, directora Departamento Economía y Negocios del ITBA.