Primero la Almudena y después el Santiago Bernabéu. El Papa se despidió de Madrid tocando sus dos grandes catedrales, la sagrada y la profana.

Los dos últimos actos públicos de la primera etapa del viaje apostólico estuvieron dedicados a dos símbolos profundamente madrileños: su patrona y el estadio del Real Madrid, donde se reunieron cerca de 80.000 fieles de las diócesis de la región.Seguir leyendo...