Aunque su 'residencia' de diez conciertos ha coincidido de lleno con la visita del Papa León IXV a Madrid, Bad Bunny continúa en el centro de la conversación como uno de los fenómenos culturales del año, no solo por su reivindicación de la comunidad latina y su 'Acho, PR es otra cosa', sino por la máxima expectación en torno cada uno de sus recitales.Y es que, más allá de lo estrictamente musical del espectáculo, uno de los elementos que más interés está generando en redes en los últimos días es la presencia de invitados VIP a La Casita, ya sea por lo inesperado de sus apariciones, como Carmen Machi o Paco León anoche, o por la polémica que se forma en torno a ellas, como Ester Expósito o Lola Lolita. No obstante, y pese al atractivo que ha adquirido la "Casita" para muchos, parece que no todos los influencers y celebridades tienen intención de pasar por ella.

De hecho, TheGrefg, uno de los streamers más seguidos del país, rechazó expresamente esta invitación con el objetivo de vivir la experiencia desde otro lugar del estadio y, en su caso, acompañado de su actual pareja, SofiG. Así, al menos, lo admitió él mismo en el último vídeo que ha publicado en YouTube, donde, precisamente, se dedica a documentar en formato vlog cómo fue su intensa jornada en uno de los conciertos del puertorriqueño.

En su vídeo, Grefg aclara su especial devoción por Bad Bunny, a quien vio en directo hace más de ocho años durante su última visita al país. En aquella época, según explicó, el artista puertorriqueño no era todavía un ídolo de masas como lo es en la actualidad, por lo que el contraste no podría haber sido más notorio.

"Mira que he estado en estadios, pero es una locura lo lleno que está, dios mío", expresaba el streamer tan pronto llegó a la pista del Riyadh Air MetropolitanoMás tarde, desde la zona de "Los Vecinos", una grada especial situada justo detrás del escenario principal, el creador de contenido aclaró los motivos por los que decidió declinar la invitación a La Casita por parte del equipo de Bad Bunny para presenciar el show desde allí. "Posiblemente soy el único gilipollas que lo decidiría de esta forma", confesó él, enumerando sus argumentos.El primero, la prohibición explícita de dispositivos electrónicos en el interior de La Casita y, el segundo, la obligación de permanecer en todo momento en esa zona de la pista.

"Ahí no se puede grabar: no se puede meter el móvil ni la cámara", explicó. "Y yo dije 'vale, vamos a estar ahí en La Casita, pero vamos a estar apretados', agregó.Así, apenas unos segundos antes de centrar su atención en el arranque del espectáculo, el creador de contenido destacó su intención de compartir todo lo vivido con sus seguidores, como ya hizo hace casi una década.

"Saldríamos en las pantallas, pero yo lo que quiero es disfrutar del concierto aquí, que es más grande, y haceros el vlog a vosotros", sentenció.