España también tiene su propia Petra: está en el corazón de Mallorca y es todo un remanso de paz

La antigua ciudad de Petra es una de las siete maravillas del mundo moderno, junto a otras como el Taj Mahal, el Coliseo de Roma o la Gran Muralla China. A pesar de que, a causa de la guerra en Oriente Medio, tal vez no sea el mejor momento para viajar a Jordania, la realidad es que es uno de esos lugares que hay que ver una vez en la vida... aunque no hace falta salir de España para poder ver una ‘Petra’.En realidad, tan solo hay que ir a Mallorca, y es que en el corazón de la isla más grande de las Baleares se esconde un pueblo del mismo nombre que el icónico enclave jordano, aunque no tiene nada que ver con la capital del antiguo reino nabateo ni con los paradisíacos paisajes de la costa mallorquina, ya que se trata de un maravilloso edén rural con tesoros medievales al que merece la pena dar una oportunidad.La 'Petra' de Mallorca: un edén rural a 40 minutos de PalmaPetra cuenta con unos 3.200 habitantes y se ubica en la comarca del Llano.
Con una gran variedad paisajística a su alrededor, es un remanso de paz cerca de Palma de Mallorca. Su casco urbano se caracteriza por sus casas de piedra y sus joyas arquitectónicas, entre las que destaca la imponente iglesia de Sant Pere, un increíble templo gótico que domina toda la localidad y que data del siglo XVI.
Tampoco hay que olvidarse del convento franciscano de Sant Bernardi, que se remonta al siglo XVII y tiene uno de los claustros más bonitos de toda la isla.Eso sí, lo mejor que se puede hacer en este precioso municipio es perderse por su casco histórico para descubrir todos los secretos que se ocultan en la villa natal de Fray Junípero, como la que lleva su nombre o la de Ramón Llull. Asimismo, se puede seguir la huella de la figura religiosa visitando su casa o su museo, que dan a los turistas una idea de lo fundamental que fue el papel del petrero al otro lado del océano Atlántico.A menos de cinco minutos del centro urbano de Petra se encuentra uno de los monumentos más infravalorados de las Islas Baleares, la Ermita de Bonany.
Este santuario del siglo XVII fue remodelado hace un siglo y es sin duda una de las paradas imprescindibles si se hace una escapada rural a la Petra mallorquina, lo cual puede ser una magnífica opción para huir de las masificaciones que se producen en Mallorca durante la temporada de verano.Cómo llegar a PetraEl trayecto desde Palma de Mallorca al pueblo de Petra es de tan solo 40 minutos en coche. El viaje desde la capital insular comienza encarando la Ma-15 para después virar por la Ma-3310, que lleva directamente hasta este precioso paraíso rural mallorquín que está considerado uno de los pueblos más bonitos de la isla.
Información de 20 Minutos. Edición y redacción: Noticias Today.
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