Alemania y Francia abandonan el desarrollo conjunto de un caza de combate de sexta generación en el marco del programa FCAS, un proyecto de 100.000 millones de euros del que estaba previsto que viese la luz en la década de 2040. El programa ha estado paralizado hasta ahora por el enfrentamiento entre Airbus (que representa a Alemania) y Dassault (en representación de Francia) por ver quién se hacía cargo del desarrollo y fabricación de las partes más importantes del caza, un obstáculo que finalmente ha sido insalvable.Seguir leyendo