Más del 65% de los encuestados cree que en España hay lawfare. Es decir, que los jueces y magistrados impulsan causas guiados por motivaciones políticas.

Ese es el dato que arroja el estudio realizado por el Instituto 40dB para EL PAÍS y la Cadena SER. Entre los togados, esta evaluación sociológica sobre la justicia se ha recibido de distinta manera, pero con un diagnóstico común, según las fuentes consultadas por este periódico.

Las voces conservadoras niegan que en nuestro país exista lawfare y reivindican que los jueces son independientes, mientras que desde el ámbito progresista de la judicatura reconocen que hay resoluciones “difíciles de entender”. No obstante, desde ambos sectores creen que la “sensación” que trasladan los resultados del sondeo se debe a la “instrumentalización” de la justicia por parte de la política.Seguir leyendo