Murió Rubén Cuestas, cantante de folclore de Entre Ríos y autor de Juan del Gualeyán

RÍO GALLEGOS.— Murió Rubén Cuestas, referente de la chamarrita y símbolo del folclore de Entre Ríos El folclore argentino atraviesa una jornada de profundo dolor luego de conocerse la muerte de Rubén Rodolfo Cuestas, una de las voces más importantes de la música litoraleña y autor de obras emblemáticas como Juan del Gualeyán. El artista falleció este domingo 5 de julio a los 84 años, poniendo fin a una trayectoria de más de cinco décadas dedicada a difundir la identidad cultural de Entre Ríos.
Nacido en la ciudad de Diamante el 7 de febrero de 1942, Cuestas fue considerado uno de los mayores embajadores culturales de su provincia. Su nombre quedó unido para siempre a la historia de Los Hermanos Cuestas, el dúo que integró junto a su hermano Néstor Cuestas, fallecido en septiembre de 2020.
Con su partida desaparece una de las voces más representativas de la chamarrita, el género que ayudó a convertir en símbolo musical de Entre Ríos dentro y fuera de la provincia. Una vida dedicada a la música del Litoral El vínculo de Rubén Cuestas con la música inició desde muy pequeño.
Junto a Néstor participó durante su adolescencia del coro de la Asociación Verdiana y del Coro de Cámara de Diamante, donde comenzaron a desarrollar las armonías vocales que años más tarde los distinguirían. Antes de convertirse en Los Hermanos Cuestas, ambos formaron el dúo Los Baqueanos, con el que recorrieron escenarios provinciales interpretando canciones profundamente ligadas al paisaje, la cultura y las tradiciones entrerrianas.
Un momento decisivo en su formación artística llegó cuando Rubén conoció al profesor Rubén Martínez Solís, el recordado Linares Cardozo, poeta, compositor, pintor y uno de los grandes referentes del folclore entrerriano. Bajo su guía artística, los hermanos profundizaron una propuesta que reivindicaba la identidad provincial desde la música y la poesía.
Los Hermanos Cuestas, el dúo que transformó la chamarrita La carrera nacional del dúo inició a consolidarse en 1964, cuando participaron por primera vez en el Festival Nacional de Folklore de Cosquín. Aunque en ese momento no existía una categoría específica para dúos, obtuvieron una mención especial que les abrió las puertas de los principales escenarios del país.
Poco tiempo después compartieron presentaciones con figuras consagradas del folclore argentino como Jorge Cafrune y Margarita Palacios. En 1967 llegaron a Buenos Aires con apenas un bombo y una guitarra.
Allí debutaron en exitosos programas televisivos como Patio de Tango y La Querencia, iniciando una etapa de enorme crecimiento artístico. Ya bajo el nombre de Los Hermanos Cuestas, desarrollaron una carrera que incluyó actuaciones en radio, televisión, cine y teatro, asimismo de giras nacionales e internacionales.
En 1972 regresaron a Cosquín, donde fueron consagrados luego de obtener el reconocimiento en el Pre Cosquín, hecho que impulsó definitivamente su proyección artística. El creador de un sonido inconfundible Rubén Cuestas era conocido como “el amigo de los pájaros”, un sobrenombre que resumía una de las características más originales de su arte.
A Rubén Cuestas le decían el amigo de los pájaros. Desde niño desarrolló una extraordinaria habilidad para reproducir con silbidos el canto de las aves autóctonas de Entre Ríos.
Con el tiempo, esa capacidad se convirtió en una marca registrada de las presentaciones de Los Hermanos Cuestas. Los sonidos de calandrias, cardenales y otras aves del monte entrerriano comenzaron a formar parte de sus interpretaciones, aportando una identidad sonora única dentro del folclore argentino y reforzando el vínculo entre la música y la naturaleza litoraleña.
Juan del Gualeyán y las canciones que marcaron generaciones Rubén Cuestas dejó un repertorio que forma parte del patrimonio cultural de Entre Ríos. Entre las canciones más reconocidas interpretadas por Los Hermanos Cuestas se encuentran: Juan del Gualeyán.
Soy entrerriano. Peoncito de estancia.
Canción de Puerto Sánchez. Coplas felicianeras.
El Amigo de los Pájaros. Ojitos color del tiempo.
El taca taca del motor. Estas obras continúan siendo interpretadas por nuevas generaciones de músicos y representan una parte fundamental del cancionero popular del Litoral.
Más de cinco décadas difundiendo la identidad entrerriana Si bien Los Hermanos Cuestas no fueron los primeros intérpretes de la chamarrita, fueron quienes lograron darle una difusión sin precedentes. Durante las décadas de 1950 y 1960 miles de entrerrianos emigraron hacia el conurbano bonaerense y encontraron en las canciones del dúo una forma de mantener vivo el vínculo con su tierra natal.
Mientras otras regiones del país ya contaban con ritmos claramente identificados —como el chamamé para Corrientes o la zamba para el noroeste—, la chamarrita encontró en Los Hermanos Cuestas a sus mayores difusores. El propio Rubén sostenía que parte de ese éxito también estuvo relacionado con la imagen del conjunto, que se presentaba elegantemente vestido de traje en una época en la que esa estética les permitió acceder a escenarios y espacios donde otros artistas del género encontraban mayores dificultades.
Una trayectoria con reconocimientos nacionales e internacionales A lo largo de su carrera, Los Hermanos Cuestas grabaron una extensa discografía que incluyó títulos como El canto de los pájaros (1972), De Entre Ríos al país (1973), Canto a Entre Ríos (1974), Invitación al vuelo, El árbol de los pájaros y Silbando con los pájaros, entre muchos otros. También participaron en las películas Los gauchos judíos y Mire que lindo mi país paisano, consolidando una presencia artística que trascendió el ámbito estrictamente musical.
El dúo recibió múltiples distinciones, entre ellas el Premio Nacional de SADAIC en 1994, asimismo de Discos de Oro y Platino y reconocimientos obtenidos en Argentina, Chile y Uruguay. En 1993 fueron declarados Ciudadanos Destacados de Diamante.
Las despedidas luego de la muerte de Rubén Cuestas La noticia provocó una inmediata repercusión en Entre Ríos y en todo el ámbito del folclore argentino. Uno de los primeros mensajes fue publicado por su sobrino, Francisco Cuestas, quien escribió en redes sociales: “Hasta siempre, tío.
Gracias por tu legado inigualable, Rubén Cuestas”. También el gobernador de Entre Ríos, Rogelio Frigerio, expresó su pesar al señalar que el músico dejó “un legado que trasciende el tiempo y seguirá emocionando cada vez que suene una chamarrita del Litoral”, asimismo de enviar sus condolencias a familiares y amigos.
Las expresiones de afecto se multiplicaron entre músicos, instituciones culturales y seguidores que destacaron el enorme aporte del artista a la identidad entrerriana. Un legado que seguirá sonando La muerte de Rubén Cuestas marca el final de una de las historias más trascendentes del folclore del Litoral.
Luego de el fallecimiento de Néstor Cuestas en 2020, desaparece físicamente la dupla que convirtió a la chamarrita en un símbolo musical de Entre Ríos. No obstante, su legado permanece vivo en una obra que trascendió generaciones y fronteras.
Cada interpretación de Juan del Gualeyán, Soy entrerriano o Canción de Puerto Sánchez mantiene vigente la esencia de un artista que hizo del paisaje, los ríos, el monte y el canto de los pájaros una forma de expresar el alma entrerriana. Rubén Cuestas deja una huella imborrable en la cultura popular argentina y un repertorio que continuará identificando a Entre Ríos como una de las grandes cunas del folclore nacional.
Información de La Opinión Austral (Santa Cruz). Edición y redacción: Noticias Today.
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