Luego de ocho días de excavaciones, búsqueda y apoyo humanitario, el equipo de Búsqueda y Rescate del Cuerpo de Bomberos de Costa Rica regresó al país el pasado domingo, luego de culminar su intensa misión en Venezuela luego del doble sismo ocurrido el pasado 24 de junio.La delegación de 48 brigadistas fue recibida entre aplausos y abrazos por un grupo de venezolanos que los esperaba a las afueras del aeropuerto.El regreso de los costarricenses fue posible gracias a la cooperación de la Embajada de Luxemburgo, que financió el vuelo.La venezolana Carmen Vargas, parte del grupo que recibió a la delegación, agradeció al equipo de rescate “por todas las cosas aportadas” y al pueblo de Costa Rica por abrir las puertas del país a tantos venezolanos.“Para retribuirles esto queda chiquitito, por todas las vidas que han salvado. (...) Nos reconforta saber que, dentro de lo que pudieron, salvaron muchas vidas y que ellos van a ser los protagonistas de esta historia”, indicó.Durante la misión, el grupo desarrolló 21 operaciones de búsqueda y rescate, enfrentó condiciones complejas y puso al servicio de la población afectada su experiencia, preparación y tecnología especializada.Asimismo, llevó a cabo inspecciones detalladas de estructuras, barridos en las zonas afectadas y utilizó equipos tecnológicos para la localización de víctimas.En total, evaluó 163 estructuras y logró la localización y recuperación de 18 personas fallecidas.Uno de los casos más significativos fue el rescate del guarda de seguridad Hernán Gil, quien fue resctado el pasado 2 de julio. Inicialmente, Gil fue localizado por el equipo de la Cruz Roja Costarricense.

El hombre permaneció atrapado bajo aproximadamente 140 toneladas de escombros de un edificio colapsado.El rescate se desarrolló en Playa Grande, estado de La Guaira, donde equipos de distintos países trabajaron durante varios días para liberarlo.La Comisión Nacional de Emergencias (CNE) comunicó que la solidaridad con Venezuela continúa mediante el envío de un cargamento de asistencia humanitaria para las comunidades afectadas, conformado por pañales y fórmula para los dos grupos más vulnerables: niños y adultos mayores.